[{"data":1,"prerenderedAt":-1},["ShallowReactive",2],{"content:newsletters":3,"content:recommendations":215,"site-settings":615},[4,17,28,39,50,63,77,91,105,118,132,146,159,173,187,200],{"id":5,"subtitle":6,"title":7,"bookIds":8,"publishedAt":9,"status":10,"introText":11,"createdAt":12,"closingText":13,"slug":14,"updatedAt":15,"_updatedAt":16},"svjM34UfXCf7h0BBHgY7","Cómo salir vivo de tres bandos de lectores usando un negroni.","Me habéis roto la estantería (y la cabeza): 68 libros y un cóctel para ordenarlos",[],"2026-08-28","publicada","\u003Cp>La semana pasada os conté que iba a montar una estantería con los cincuenta libros de mi casa, y os pedí ayuda para completar la lista. Cometí un error de cálculo. No esperaba tantas respuestas. Y, sobre todo, no esperaba que casi todos vinierais, con la mejor de las sonrisas, a complicarme la vida.\u003C\u002Fp>\u003Cp>En el correo, en los comentarios y hasta en el WhatsApp, me encontré con una avalancha. He contado los títulos que me habíais mandado. sesenta y ocho limpiando repeticiones (al final del correo los reflejo todos).\u003C\u002Fp>\u003Cp>Tengo que confesar que me habéis dejado en mitad de una encrucijada. Hay tres bandos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Bando uno: los guardianes del canon.\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Los ortodoxos. Los que no piensan permitir que un niño de esta casa crezca sin haberse formado con los clásicos. Un ilustre miembro del club propone \u003Cem>La Regenta\u003C\u002Fem> —y yo digo “sin lugar a dudas”, aunque acto seguido pienso que se la harán leer en el colegio—, \u003Cem>Guerra y paz\u003C\u002Fem>, \u003Cem>La familia de Pascual Duarte\u003C\u002Fem>. Otro, con su erudición de costumbre, me suelta a Chaves Nogales, \u003Cem>El mundo de ayer\u003C\u002Fem> de Zweig (releerla hoy es entender el presente) y \u003Cem>La fiesta del chivo\u003C\u002Fem>. Un tercero incluso plantea el Nuevo Testamento. Son solo algunos de los muchos ejemplos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Este bando me encanta. Y me aterra. Porque tengo dos hijos de catorce y doce años, no dos catedráticos de Literatura Comparada.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Bando dos: los que me piden que no torture a mis hijos.\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y entonces aparece una amiga a la que quiero mucho, y me manda un mensaje que es una colleja cariñosa: \u003Cem>“la lista empieza mal. Si lo que quieres es leer con tus hijos, baja el listón porque te van a abandonar.”\u003C\u002Fem> Y tiene razón. De qué me sirve una estantería llena de obras maestras si mis hijos la miran como quien mira una colección de manuales de instrucciones de lavadoras.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Este bando me trae \u003Cem>La historia interminable\u003C\u002Fem>, \u003Cem>El señor de los anillos\u003C\u002Fem>. \u003Cem>La sombra del viento\u003C\u002Fem> (aunque aviso que esta se la puse a mi hijo demasiado pronto por pura ansiedad y me salió el tiro por la culata). Aquí se lee por placer, no por deber. Y sin placer no hay lector, esto lo tengo claro.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Bando tres: los que no quieren desaprovechar la ocasión.\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003C\u002Fp>\u003Cp>No solo toca elegir entre el canon y lo divertido, llegáis los que me subís la apuesta moral. Una querida doctora (que me recomienda a Pessoa para la crisis de los cincuenta como quien extiende una receta) señala que mi lista pinta muy blanca, muy de hombre. Me manda a Arundhati Roy, \u003Cem>El dios de las pequeñas cosas\u003C\u002Fem>, “y así te quedas menos eurocéntrico”. Otra, una maestra personal, me dice que me toca a mí hacer el esfuerzo porque a mis hijos “les va a seguir llegando el sesgo patriarcal por todos los lados” y que no puedo perder esta oportunidad.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y asumo que una lista no es inocente. Lo que pones y lo que dejas fuera dice quién eres, y sobre todo dice a quién quieres que se parezcan tus hijos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Así que aquí estoy. Abrumado, agradecido y sin saber por dónde tirar.\u003C\u002Fp>\u003Cp>En la carta original dije que solo perseguía dos cosas con mis hijos: que fueran lectores y que fueran buenas personas. Nada más. Y creo que ahí está la brújula, escondida para elegir el camino entre vuestros tres bandos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>En mi primera novela, \u003Cem>83 segundos\u003C\u002Fem>, hay una escena en la que el protagonista, mientras trata de ligar con una mujer casada, le explica el secreto del Negroni. Un Negroni perfecto es un tercio de ginebra, un tercio de vermú rojo y un tercio de Campari. Partes iguales. Ninguna manda sobre las otras. Lo amargo, lo dulce y lo seco en equilibrio exacto. Y por encima, una piel de naranja.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Ahí está mi lista.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Porque los tres bandos son tres tercios del mismo vaso. El canon, el gancho y la conciencia. Lo que perdura, lo que engancha y lo que abre los ojos. Y todos sirven.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Así que la estantería va a ser un Negroni.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Dieciséis libros de canon.\u003C\u002Fstrong> Los cimientos. Los que no se discuten.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Dieciséis de gancho.\u003C\u002Fstrong> Los que enganchan de verdad, los que hacen lectores, aventura y emoción sin culpa.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Dieciséis de conciencia.\u003C\u002Fstrong> Los que abren el mundo: otras voces, otras geografías, otras luchas, otras pieles.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Cuarenta y ocho. Y por encima, la piel de naranja: \u003Cstrong>los dos últimos no los pongo yo\u003C\u002Fstrong>. Los eligen Víctor y Lara. Un libro cada uno, el suyo, el que quieran, sin derecho a veto por mi parte. Porque una estantería que quiere hacerlos lectores no puede empezar decidiéndolo todo por ellos. Cincuenta.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Pero la lista la haré yo, con calma, a finales de septiembre os diré como queda.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Ca target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\" class=\"button primary\" href=\"%%half_magic_comments_url%%\">Deja un comentario\u003C\u002Fa>\u003C\u002Fp>\u003Cp>De momento os dejo con los 68 que habéis propuesto vosotros:\u003C\u002Fp>\u003Col>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>El señor de los anillos\u003C\u002Fstrong>, de J. R. R. Tolkien. La aventura de las aventuras. El molde de toda la fantasía.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La Regenta\u003C\u002Fstrong>, de Leopoldo Alas “Clarín”. La provincia, el deseo y la hipocresía disecados como nadie. Un “sin lugar a dudas”.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Klara y el Sol\u003C\u002Fstrong>, de Kazuo Ishiguro. Una inteligencia artificial que aprende a querer. Un librazo y una inspiración para mi próxima novela.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Los santos inocentes\u003C\u002Fstrong>, de Miguel Delibes. La España rural y la dignidad de los humillados. Milana bonita.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>A sangre y fuego\u003C\u002Fstrong>, de Manuel Chaves Nogales. Estampas de la Guerra Civil por el mejor periodista español del siglo XX.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La historia interminable\u003C\u002Fstrong>, de Michael Ende. El libro sobre el poder de los libros. Un ideón para engancharlos.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Guerra y paz\u003C\u002Fstrong>, de León Tolstói. El tratado definitivo sobre el género humano disfrazado de novela.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>El dios de las pequeñas cosas\u003C\u002Fstrong>, de Arundhati Roy. La India, la casta y el amor prohibido.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Cien años de soledad\u003C\u002Fstrong>, de Gabriel García Márquez. Macondo, el realismo mágico y la certeza de que la realidad es un primer borrador mejorable.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>1984\u003C\u002Fstrong>, de George Orwell. El Gran Hermano, la vigilancia y la libertad. Más vigente que nunca.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Malena es un nombre de tango\u003C\u002Fstrong>, de Almudena Grandes. Identidad, familia y deseo con la fuerza narrativa de Grandes.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>El Nuevo Testamento\u003C\u002Fstrong>. El mito fundacional de Occidente, se lea como se lea.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Ubik\u003C\u002Fstrong>, de Philip K. Dick. La realidad que se deshace. Un viaje de setas sin setas.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La familia de Pascual Duarte\u003C\u002Fstrong>, de Camilo José Cela. El tremendismo en estado puro: violento, seco y demoledor.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La mujer habitada\u003C\u002Fstrong>, de Gioconda Belli. Rebelión femenina y lucha por la libertad, con raíz indígena y realismo mágico.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>El guardián entre el centeno\u003C\u002Fstrong>, de J. D. Salinger. La voz adolescente más influyente del siglo. Perfecta para su edad.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La sombra del viento\u003C\u002Fstrong>, de Carlos Ruiz Zafón. El Cementerio de los Libros Olvidados. Adictivo.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La cárcel de amor\u003C\u002Fstrong>, de Diego de San Pedro. Novela sentimental del siglo XV. Para entender de dónde viene todo lo que sentimos al leer.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>El mundo de ayer\u003C\u002Fstrong>, de Stefan Zweig. Releerlo hoy es entender el presente y echar a temblar.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Momo\u003C\u002Fstrong>, de Michael Ende. El tiempo, la prisa y quién nos lo roba. Un básico que ya leí con Lara.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La fiesta del chivo\u003C\u002Fstrong>, de Mario Vargas Llosa. El poder, el miedo y la dictadura de Trujillo con precisión de bisturí.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Aniquilación\u003C\u002Fstrong>, de Jeff VanderMeer. Lo inquietante y lo desconocido. Ciencia ficción que se mete dentro.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Réquiem por un campesino español\u003C\u002Fstrong>, de Ramón J. Sender. Cien páginas que caben una guerra entera y una traición imperdonable.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>El juego de Ender\u003C\u002Fstrong>, de Orson Scott Card. Estrategia, infancia y dilemas morales en el espacio. Engancha sin remedio.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Ramayana\u003C\u002Fstrong>, de Valmiki. La gran epopeya de la India. Para que la estantería no mire solo a Occidente.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La casa de los espíritus\u003C\u002Fstrong>, de Isabel Allende. Saga, magia y política de varias generaciones de mujeres.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Cartas a un joven poeta\u003C\u002Fstrong>, de Rainer Maria Rilke. El mejor consejo que se le puede dar a alguien que quiere crear. O vivir.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>El conde de Montecristo\u003C\u002Fstrong>, de Alexandre Dumas. La mejor venganza jamás contada. Con esto se pierde la noción del tiempo.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Ensayo sobre la ceguera\u003C\u002Fstrong>, de José Saramago. Qué queda de nosotros cuando se cae el barniz de la civilización.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Africanus\u003C\u002Fstrong>, de Santiago Posteguillo. Roma, Escipión y Aníbal. Historia que se lee como un thriller.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La odisea\u003C\u002Fstrong>, de Homero (versión de Carlos García Gual). El viaje de vuelta a casa que inventó todos los viajes. En edición para disfrutarlo.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La colmena\u003C\u002Fstrong>, de Camilo José Cela. El Madrid de posguerra contado a través de decenas de vidas cruzadas.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Siddhartha\u003C\u002Fstrong>, de Hermann Hesse. El viaje interior hacia uno mismo. Hasta tres lo han propuesto; me rindo.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?\u003C\u002Fstrong>, de Philip K. Dick. Qué nos hace humanos cuando la máquina también siente. Uno de mis preferidos.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Marianela\u003C\u002Fstrong>, de Benito Pérez Galdós. La belleza, la ceguera y lo que de verdad merece ser visto.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La bailarina de Auschwitz\u003C\u002Fstrong>, de Edith Eger. Sobrevivir al horror y elegir, pese a todo, la vida.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Piruleta\u003C\u002Fstrong>, de Christine Nöstlinger. La infancia contada desde dentro, con humor y ternura. Puerta de entrada a la lectura.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Rayuela\u003C\u002Fstrong>, de Julio Cortázar. Que aprendan pronto que un libro se puede leer del derecho, del revés y saltando.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Tieta de Agreste\u003C\u002Fstrong>, de Jorge Amado. Color, humor y sensualidad del Brasil de Amado.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>El gran Gatsby\u003C\u002Fstrong>, de F. Scott Fitzgerald. El brillo de los años veinte y el vacío que esconde debajo. Una obra maestra.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Flores en el ático\u003C\u002Fstrong>, de V. C. Andrews. El folletín oscuro que atrapa a cualquier adolescente.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La tía Julia y el escribidor\u003C\u002Fstrong>, de Mario Vargas Llosa. Amor, folletín y oficio de escritor. Divertidísima y sabia.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Los árabes del mar\u003C\u002Fstrong>, de Jordi Esteva. Un viaje literario tras la ruta de Simbad. Para los que sueñan con irse lejos.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Rebelión en la granja\u003C\u002Fstrong>, de George Orwell. Cómo una revolución se convierte en aquello que combatía. Una fábula perfecta.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>El diario de Ana Frank\u003C\u002Fstrong>, de Ana Frank. La voz que le pone rostro humano a la barbarie. Imprescindible a su edad.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Entrevista con el vampiro\u003C\u002Fstrong>, de Anne Rice. El gótico moderno, elegante y oscuro. Cautiva.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Don Quijote de la Mancha\u003C\u002Fstrong>, de Miguel de Cervantes. El padre de todo. Una lista española sin él sería un belén sin niño.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>El nudo y la esfera\u003C\u002Fstrong>, de Isabel Soler. Los grandes viajes portugueses y el vértigo de descubrir el mundo.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Mal de amores\u003C\u002Fstrong>, de Ángeles Mastretta. Amor y Revolución mexicana con mujeres que deciden por sí mismas.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La casa de hojas\u003C\u002Fstrong>, de Mark Z. Danielewski. El libro que quita el miedo a experimentar con lo que un libro puede ser.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Sin nombre\u003C\u002Fstrong>, de Wilkie Collins. Novelón decimonónico de intriga, íntimo de Dickens y precursor de la novela policíaca.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Hijos de la medianoche\u003C\u002Fstrong>, de Salman Rushdie. La India entera cabiendo en un niño nacido con la independencia.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Obras incompletas\u003C\u002Fstrong>, de Gloria Fuertes. La poeta que hablaba a los niños y a los adultos con la misma verdad.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La rosa del profeta\u003C\u002Fstrong>, de Weis y Hickman. Fantasía de aventuras para devorar sin culpa.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>El libro del desasosiego\u003C\u002Fstrong>, de Fernando Pessoa. La melancolía hecha prosa. Ideal para una crisis de los cincuenta.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Alicia en el país de las maravillas\u003C\u002Fstrong>, de Lewis Carroll. La imaginación pura, para que completen la lista soñando.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Bartleby y compañía\u003C\u002Fstrong>, de Enrique Vila-Matas. Los escritores que dejaron de escribir. Preferiría no hacerlo.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La forja de un rebelde\u003C\u002Fstrong>, de Arturo Barea. La memoria de un hombre y de un país que se rompe.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La sonrisa etrusca\u003C\u002Fstrong>, de José Luis Sampedro. Un abuelo, un nieto y la ternura de despedirse de la vida.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Matilda\u003C\u002Fstrong>, de Roald Dahl. Una niña que encuentra en los libros su refugio y su poder. Lo pueden leer niños y mayores.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Los hermanos Karamazov\u003C\u002Fstrong>, de Fiódor Dostoievski. Fe, culpa, parricidio y libertad. Una cima de la novela. Para cuando estén listos.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Imperio\u003C\u002Fstrong>, de Ryszard Kapuscinski. El viaje del gran reportero polaco por las entrañas de la URSS. Brutal.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Crónica de una muerte anunciada\u003C\u002Fstrong>, de Gabriel García Márquez. Breve, perfecta, imposible de soltar.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La metamorfosis\u003C\u002Fstrong>, de Franz Kafka. Un hombre despierta convertido en insecto. La angustia moderna en cien páginas.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Los renglones torcidos de Dios\u003C\u002Fstrong>, de Torcuato Luca de Tena. Un psiquiátrico y la duda de quién está cuerdo. Adictiva.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Soy leyenda\u003C\u002Fstrong>, de Richard Matheson. El último hombre vivo y la soledad como monstruo.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Metro 2033\u003C\u002Fstrong>, de Dmitry Glujovski. La humanidad refugiada en el metro de Moscú tras el apocalipsis. Claustrofóbica y absorbente.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Contacto\u003C\u002Fstrong>, de Carl Sagan. Qué pasaría si de verdad nos respondieran ahí fuera. Ciencia y asombro de la mano del mejor divulgador.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003C\u002Fol>\u003Cp>En las próximas semanas iré cerrando los tres tercios, tanda a tanda. Seguid mandando títulos, insensatos.\u003C\u002Fp>","2026-08-28T20:46:16.723Z","","me-habeis-roto-la-estanteria-y-la-cabeza-68-libros-y-un-coctel-para-ordenarlos","2026-08-28T20:46:33.003Z","2026-08-28T20:46:33.054699Z",{"id":18,"title":19,"publishedAt":20,"status":10,"closingText":13,"introText":21,"createdAt":22,"subtitle":23,"bookIds":24,"slug":25,"updatedAt":26,"_updatedAt":27},"FfI7IFmfWMcPen1xGE93","Los 50 libros de esta casa","2026-08-22","\u003Cp>El 19 de noviembre cumplo cincuenta años. Una edad estupenda, según me asegura insistentemente un grupo que todavía no los tiene u otro que los echa de menos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Hay para quien esto es solo un número. Yo era de esos, hasta que al llegar a los cuarenta la cosa se me atragantó más de lo que esperaba. Así que a los cincuenta llego escarmentado y con un plan: he decidido celebrar el año entero.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Estoy montando una lista de planes para los próximos doce meses. Habrá quien piense que es una forma de alargar la agonía, o de espaciar el golpe para que duela menos. Yo prefiero verlo como una tarjeta dorada de Willy Wonka: durante doce meses cualquier plan absurdo queda automáticamente justificado con un \"es por los cincuenta\". La excusa perfecta para organizar por fin esos planes aplazados.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y no os penséis que la lista es sexo, drogas y rock and roll. Hay de todo, alguna cosa grande y muchas modestas: una partida de mus con mis amigos del colegio. Una cena en las brasas de Etxebarri con mi mujer. Un día entero, yo solo, perdido en el Museo del Prado. Una tarde de ensayo con mi vieja banda, echo de menos aporrear la batería. Son veinticinco planes, entre nimiedades y aventuras.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Pero en mitad de esta preproducción de cumpleañero, se me cruzó otra idea. Y esa es la que quiero contarte, porque tiene que ver contigo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Tengo dos hijos, de catorce y doce años. Durante un tiempo me obsesioné con ser buen padre en el sentido más ansioso del término: darles oportunidades, exprimirles el talento, que no desperdiciaran ni un año, no repetir mis errores (que son muchos). Con el tiempo me he ido relajando. He llegado a una conclusión tranquila: si consigo que sean buenas personas, me doy con un canto en los dientes. Lo demás es ruido.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Pero me queda una manía, una sola, a la que no pienso renunciar. Quiero que sean lectores.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Si lleváis tiempo por aquí, no hace falta que os explique por qué. No creo que quien lee es mejor persona que el que no lee, la historia está llena de hijos de puta con bibliotecas magníficas: conozco a auténticos tiranos cultísimos y a bellísimas personas que no leen ni la lista de la compra. Pero sí creo que quien lee tiene muchas más papeletas de acabar siendo alguien interesante, complejo, curioso y, con suerte, un poco más feliz. Con mis hijos he tenido de todo en esto: éxitos, fracasos, batallas perdidas y alguna ganada. Vamos avanzando.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y de la mezcla de las dos cosas (el cumpleaños y la manía) salió la idea que me trae hoy aquí.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Voy a montar una estantería nueva en casa (mi mujer ha dado el visto bueno con esa serenidad que solo proporcionan muchos años de matrimonio y demasiadas estanterías anteriores). De Ikea, claro. El plan es dedicar un par de baldas a colocar cincuenta libros: los que en esta casa creemos que hay que leerse a lo largo de una vida.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Cada uno de los cuatro que vivimos aquí tendrá un color de pegatina. Cuando alguien termina uno de los cincuenta, pega su pegatina en el lomo. La meta, a años vista, es que algún día los cincuenta lomos luzcan los cuatro colores. No es una carrera. Es un mapa compartido. Una forma de dejarles algo que no cabe en ningún testamento.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y aquí viene lo difícil: fabricar la lista.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Esta lista no va a ser “los cincuenta mejores libros de la historia”. Eso ya está inventado, y además no sirve para nada. Quiero que sean los cincuenta de \u003Cem>esta casa\u003C\u002Fem>. Con nuestras filias, nuestras manías y nuestras perversiones. \u003C\u002Fp>\u003Cp>La lista será injusta, arbitraria, demasiado hispanohablante, eurocéntrica, discutible, tendrá el sesgo del patriarcado por mucho que intente evitarlo y seguramente será indefendible ante un tribunal de Twitter. Perfecto. Es nuestra lista. Con sus ausencias imperdonables y presencias muy discutibles. Habrá bastantes que ya me he leído, pero también unos cuantos pendientes, porque la estantería va también por mí.\u003C\u002Fp>\u003Cp>El truco está en no preguntarse “qué libros son los mejores”, sino “qué cincuenta libros quiero leer con mi familia”. Y os juro que ese enfoque cambia el camino. No pienso meter \u003Cem>Ulises\u003C\u002Fem>, ni \u003Cem>La montaña mágica\u003C\u002Fem>, ni \u003Cem>En busca del tiempo perdido\u003C\u002Fem>. Quiero fomentar la lectura, no vengarme de mis hijos. Que lleguen a los cincuenta, no que abandonen en el tres. Si más adelante les apetece escalar esas montañas, será cosa suya. Yo les doy el campo base.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Así que necesito tu ayuda. Y no es retórica de newsletter: la necesito de verdad.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Durante las próximas semanas, unos cuantos sábados, iré hablando por aquí de libros candidatos a entrar en esos cincuenta. Quiero cerrar la lista a finales de septiembre, que es cuando montaré la estantería. Y quiero construirla contigo, que para eso este club siempre fue de dos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>¿Qué cinco libros meterías sin dudarlo? ¿Cuáles son innegociables en tu casa? ¿Cuál te salvó, te cambió o te hizo lector? Pero recuerda: no son los mejores. Son los tuyos. O mejor: los que quieres compartir con los tuyos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Para abrir boca, diez candidatos. Ya veremos cuáles sobreviven al corte.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>1. Cien años de soledad\u003C\u002Fstrong>, de Gabriel García Márquez. Porque si en esta casa hay que empezar por algún sitio, es por Macondo. Al fin y al cabo el realismo mágico aquí es el día a día.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>2. Don Quijote de la Mancha\u003C\u002Fstrong>, de Cervantes. No hay prisa para que lo lean, pero es condición indispensable si quieren heredar. Sin presión.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>3. El nombre del viento\u003C\u002Fstrong>, de Patrick Rothfuss. El caramelo. El que engancha a un adolescente y lo convierte en lector para siempre. Que Rothfuss termine algún día la saga ya es cosa suya, no mía. Aquí mi hijo mayor ya tiene una pegatina puesta.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>4. Y no quedó ninguno (antes conocido como los diez negritos)\u003C\u002Fstrong>, de Agatha Christie. Todo lector necesita descubrir alguna vez que \"un capítulo más y me duermo\" es una de las grandes mentiras de la humanidad.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>5. Orgullo y prejuicio\u003C\u002Fstrong>, de Jane Austen. Para que descubran que una novela de hace dos siglos puede ser más ingeniosa, más mordaz y más moderna que casi todo lo que se escribe hoy.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>6. Crimen y castigo\u003C\u002Fstrong>, de Dostoievski. El primer gran cara a cara con la conciencia. Cuando estén listos para entender que dentro de uno mismo también puede vivir nuestro peor monstruo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>7. Olvidado rey Gudú\u003C\u002Fstrong>, de Ana María Matute. Nuestra respuesta patria a Tolkien, escrita en secreto durante veinte años. Fantasía española de la buena, para que no piensen que la magia solo habla inglés.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>8. Rayuela\u003C\u002Fstrong>, de Julio Cortázar. Porque conviene que aprendan pronto que un libro se puede leer del derecho, del revés y saltando capítulos. Que las reglas, también las de la lectura, están para romperlas.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>9. El conde de Montecristo\u003C\u002Fstrong>, de Alejandro Dumas. La mejor historia de venganza jamás contada. El libro con el que yo perdí la noción del tiempo siendo crío. Si esto no los engancha, me rindo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>10. El corazón de las tinieblas\u003C\u002Fstrong>, de Joseph Conrad. El viaje río arriba hacia lo peor del ser humano. Corto y oscuro. Para iniciarse en el placer de leer cosas que incomodan.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Diez candidatos. Faltan cuarenta. Necesito que me asesores. Prometo foto de la estantería cuando este lista. Si algún día llego a viejo y veo cuatro colores pegados en \u003Cem>Cien años de soledad\u003C\u002Fem>, \u003Cem>El conde de Montecristo\u003C\u002Fem> o cualquiera de los libros que acabemos eligiendo, creo que podré dar por bastante bien empleados estos correos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Nos vemos la semana que viene.\u003C\u002Fp>","2026-08-17T12:27:21.009Z","Una estantería, cuatro pegatinas de colores y una lista para toda una vida",[],"los-50-libros-de-esta-casa","2026-08-28T20:44:46.719Z","2026-08-28T20:44:46.813052Z",{"id":29,"closingText":13,"updatedAt":30,"slug":31,"bookIds":32,"createdAt":33,"introText":34,"status":10,"title":35,"publishedAt":36,"subtitle":37,"_updatedAt":38},"stILkb5yXT0oHd8pXGJU","2026-08-17T12:26:15.909Z","spider-man-un-filosofo-coreano-y-vosotros",[],"2026-08-13T16:23:19.049Z","\u003Cp>El lunes fui con mis hijos a ver la nueva de Spider-Man. Cine de verano, aire acondicionado, palomitas y yo preparado para dos horas largas de acción, endorfinas y pensamiento plano. Lo justo para desconectar. Pero el arranque me pareció interesantísimo, tanto que mi extraño cerebro se fue de viaje hasta unas páginas que leí hace un año de un filósofo coreano. No te asustes, estoy bien. Intento explicarme.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>La peli arranca con un Peter Parker completamente solo. Por razones que vienen de la película anterior, ha desaparecido de la vida y de la memoria de todos los que quiere (su novia, sus mejores amigos). Nadie recuerda a Peter Parker, y él los recuerda a todos. Nueva York ya no conoce la identidad secreta del héroe. Lo único que le queda es ser Spider-Man a tiempo completo. Salvar la ciudad mañana, tarde y noche. Y cuanto más se entrega, más se va deteriorando, hasta que la propia tensión amenaza su vida.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Un superhéroe con burnout. Y ahí fue cuando mi cerebro se fue de viaje.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>¿Recordáis a Roberto Benigni saltando por encima de las butacas para recoger su Óscar por \u003Cem>La vida es bella\u003C\u002Fem>? Pues yo me imaginé así al filósofo Byung-Chul Han, escalando asientos con la coleta al viento hasta sentarse a mi lado, fila 13, butaca 7. Su libro \u003Cem>La sociedad del cansancio\u003C\u002Fem> explica exactamente lo que estaba viendo en pantalla. Han es lo más parecido a una estrella del rock en versión filósofo: surcoreano afincado en Alemania, se puso tan de moda que muchísima gente cita ese libro sin haberlo leído, cosa que tiene su gracia tratándose de un ensayo tan corto que apenas dura media tarde.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Su tesis es demoledora, te la resumo, aunque insisto en que te lo leas. Ya no necesitamos un jefe cabrón que nos explote, hemos aprendido a hacerlo nosotros solos. El capitalismo ha perfeccionado el invento. Antes había alguien diciéndote \"tienes que\". Ahora eres tú diciéndote \"yo puedo\". Puedo trabajar más, entrenar más, contestar otro correo, ser mejor padre, dormir ocho horas, leer sesenta libros al año y, si me quedan siete minutos libres, aprender algo de inteligencia artificial por si acaso. Somos a la vez el capataz y el obrero de nuestra propia explotación. Y lo perverso es que nos creemos libres. Cuando no llegamos, la culpa nunca es del sistema: nos culpamos a nosotros mismos. No existe la injusticia, todo es el resultado de una insuficiencia personal. No has dado tu mejor versión.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>¿Ves por dónde voy? Peter Parker no necesita que nadie le ordene salvar Nueva York. Se ha convencido de que, como puede hacerlo, debe hacerlo. Siempre. Hasta desaparecer del todo dentro de Spider-Man. El triunfo definitivo del sistema no es conseguir que trabajemos mucho. Es conseguir que llamemos realización personal a nuestra incapacidad para parar.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y la peli, para mi sorpresa, hila más fino que muchos ensayos. Peter se quema por haber convertido su vocación en toda su identidad. Cuando nadie necesita a Peter Parker pero toda Nueva York necesita a Spider-Man, ser útil sustituye a sentirse querido. Ahí está la trampa del adicto al trabajo, y es un círculo perfecto: cuanto más solo está, más trabaja; cuanto más trabaja, menos vida tiene; y cuanto menos vida tiene, más necesita el trabajo para saber quién es.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>El burnout, entonces, no es simple cansancio. Es la desaparición de la persona dentro de su función. Cuanto más poderoso y eficaz se vuelve Spider-Man, más se deteriora Peter Parker. Es la metáfora contemporánea: puedes seguir rindiendo de maravilla de puertas afuera mientras por dentro te estás quedando sin nada.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y debajo de todo, la soledad. Peter sabe salvar a cualquiera, pero no deja que nadie lo salve a él.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y la película acaba hablando de que hace falta un sitio donde a uno lo quieran sin tener que demostrar para qué sirve. De que pedir ayuda, parar y necesitar a los demás no es lo contrario de ser fuerte: es otra manera de serlo. La aventura, al final, solo merece la pena si hay alguien con quien compartirla.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y aquí, si me permites, me pongo un momento en Peter Parker.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Para mí escribir estos correos es una terapia. Un desahogo. Mi manera privada de colgar la americana y la camisa y apagar mi propio burnout una vez por semana. Pero he descubierto que sabe muchísimo mejor cuando hay alguien al otro lado. Ya sois más de doscientos en este club (220). Gracias. De verdad.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y gracias, sobre todo, a los que respondéis. El último correo, el de \"Es la lectura, idiota\", me llenó la bandeja de respuestas, muchas de ellas recomendando libros. Así que esta semana le doy la vuelta al club: os recomiendo lo que me habéis recomendado vosotros y yo no he leído. Este club funciona en las dos direcciones.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Así que este agosto hazte un poco Peter, deja que alguien te salve y empieza por cualquiera de estos, que los eligió gente con buen criterio:\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>&nbsp;\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Un día en la vida de Abed Salama\u003C\u002Fstrong>, de Nathan Thrall (Anagrama). Premio Pulitzer de no ficción. Reconstruye, hora a hora, la búsqueda desesperada de un padre palestino tras el accidente del autobús escolar de su hijo de cinco años cerca de Jerusalén. Periodismo que se lee como una novela y que, por debajo de una sola jornada, cuenta toda una tragedia. Me lo ha recomendado una de las mejores periodistas de España.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Esperando a los bárbaros\u003C\u002Fstrong>, de J. M. Coetzee. Un clásico del Nobel sudafricano sobre un magistrado de un imperio sin nombre que empieza a dudar de los suyos. La parábola perfecta sobre cómo el poder necesita inventarse un enemigo para justificarse. Uno de esos libros que me nombra con respeto un tipo sabio y yo, con vergüenza, aún no he leído.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>&nbsp;\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Zama\u003C\u002Fstrong>, de Antonio Di Benedetto. La joya argentina que hay que descubrir: un funcionario colonial esperando durante años un destino que no llega, corroído por la espera. Es un “Desierto de los Tártaros” con un océano de por medio.&nbsp; &nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>&nbsp;\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Pan de azúcar\u003C\u002Fstrong>, de Balli Kaur Jaswal. Una historia de mujeres, familia y migración, con humor y con garra. Si tiene la mitad de vida vivida que el que lo recomienda, será toda una aventura.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>&nbsp;\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>La otra guerra\u003C\u002Fstrong>, de Leila Guerriero. A Guerriero ya la adoro, pero esta crónica sobre los cementerios de las Malvinas y los soldados sin nombre no la había leído. Que me la recomendéis vosotros la convierte en obligatoria.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>La razón poética\u003C\u002Fstrong>, de María Zambrano. Me lo trae Lorena, mi profe, amiga, mi mejor correctora y editora, que cada vez que responde a una de estas cartas la mejora. Si ella lo recomienda, se lee. Punto.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>\u003Cbr>Normas de cortesía\u003C\u002Fstrong>, de Amor Towles. \u003Cem>Un caballero en Moscú\u003C\u002Fem> es de mis novelas favoritas y me daba miedo leer otra suya y perder el amor. Celia, del club, me ha quitado el miedo: a por esta, que Towles es un genio recreando atmósferas. Ella sigue viviendo en el hotel Metropol. Yo también.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>","Spider-Man, un filósofo coreano y vosotros","2026-08-15","Lo que aprendí sobre parar viendo una peli de superhéroes. Y lo que me habéis enseñado vosotros.","2026-08-17T12:26:15.945607Z",{"id":40,"introText":41,"createdAt":42,"bookIds":43,"publishedAt":44,"status":10,"updatedAt":45,"subtitle":46,"title":47,"slug":48,"closingText":13,"_updatedAt":49},"KN26hijh4MtkkdxWjQ8t","\u003Cp>En 1992, un asesor de Bill Clinton colgó un cartel en la sede de campaña para que su equipo tuviera claro el eje de su mensaje: \"Es la economía, idiota\". Por muchas vueltas que dieras, todo se reducía a eso. Hoy las cosas han cambiado, las democracias parecen regirse por principios más espurios. Llevo un tiempo pensando que a nuestras sociedades les vendría bien un cartel parecido, casi seguro menos efectivo: “Es la lectura, idiota”.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Ya sé que suena a boomer nostálgico agitando un libro de tapa dura mientras el mundo scrollea. Pero aguántame el párrafo, que me explico.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Juan Gabriel Vásquez, escritor colombiano, \u003Ca target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\" href=\"https:\u002F\u002Felpais.com\u002Fopinion\u002F2026-08-01\u002Fla-lectura-como-rebelion.html\">acaba de publicar un texto maravilloso con una tesis\u003C\u002Fa>: el lector de novelas es, por naturaleza, un insatisfecho y un rebelde. Insatisfecho porque no se resigna a tener una sola vida, así que roba otras (asesina con Raskólnikov sin mancharse las manos, casi se envenena con Madame Bovary sin morir), y en ese \"casi\" ensancha lo que cabe dentro de un ser humano. Y rebelde porque la ficción incomoda al poder: rompe la unanimidad, propone otro relato, mete grietas en las verdades oficiales.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Cita a Kundera, que llamó a la novela \"el territorio donde se suspende el juicio moral\". Y remata con que la lectura es el contrario exacto de las redes sociales, ese sitio donde se juzga y se condena a todo el mundo sin cesar y de inmediato.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Leer una novela y abrir Twitter exigen dos personas distintas. Una necesita silencio, lentitud y la paciencia de imaginar al otro hasta comprenderlo. La otra necesita ruido, velocidad y un enemigo al que señalar antes de pasar al siguiente. No caben las dos en la misma cabeza.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Por eso el cartel. En un mundo diseñado para fragmentarte la atención y venderte indignación al peso, sentarte veinte horas a habitar la conciencia de un desconocido es un acto de resistencia.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Hay un librito que redondea esta idea, uno de esos de cien páginas que pesan toneladas: \u003Cem>El espacio de la imaginación\u003C\u002Fem>, de Ian McEwan. Parte de un ensayo de Orwell de 1940 con un título rarísimo, \"En el vientre de la ballena\": ese refugio oscuro y acolchado, forrado de grasa, donde uno se mete a salvo del mundo mientras fuera ruge la tormenta y se hunden los acorazados. Orwell lo llamaba \"la etapa suprema de la irresponsabilidad\". Y la pregunta que McEwan hereda es si el que escribe puede quedarse dentro, calentito y a lo suyo, o tiene que salir a mojarse. Si se puede hacer algo bello sin decir, a la vez, algo verdadero sobre el mundo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Guárdate esa ballena. Vuelvo a ella al final.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Os cuento todo esto un agosto porque es un mes para conectarse con ese animal lector que habita en tu interior. Yo en verano me desparramo. Leer en la playa con arena entre las páginas, leer a las tres de la madrugada sin miedo al despertador, leer hasta que se cierran los ojos y empezar otra vez al día siguiente sin haber hecho nada de provecho. Si durante el año soy un lector caótico, en verano directamente pierdo el control. Leo tres a la vez y salto de género sin vergüenza.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Empecé con \u003Cstrong>HEX\u003C\u002Fstrong>, del holandés Thomas Olde Heuvelt, terror del que te hace pensártelo antes de ir al baño de noche: una bruja con los ojos y la boca cosidos paseándose por el pueblo. Salté a \u003Cstrong>El desierto de los tártaros\u003C\u002Fstrong>, de Dino Buzzati, sobre un soldado que se pasa la vida esperando en una fortaleza una batalla que no llega: me dejó arrasado. Después \u003Cstrong>De ratones y hombres\u003C\u002Fstrong>, de Steinbeck, una lección de lo que se puede hacer en cien páginas. Y \u003Cstrong>La Odisea\u003C\u002Fstrong>, claro, para ver la peli con los deberes hechos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Llegué, por recomendaciones de las que me fio, a \u003Cstrong>Bailando lo quitao\u003C\u002Fstrong>, de Ana Millán. Lo hice con más prejuicios de los que me gusta admitir, y me equivoqué de arriba abajo: es como cotillear el diario de una señora interesantísima, con la Transición de fondo. Tengo que prejuzgar menos. Ando también con \u003Cstrong>Epifanía\u003C\u002Fstrong>, de Israel Merino, que me recomendó fuerte mi amigo Pedro Vallín, y que me chorrea barro mientras lo leo: un retrato soez de la España vaciada. Y cumplo mi ritual de cada verano: un Javier Marías. Este año, \u003Cstrong>Mañana en la batalla piensa en mí\u003C\u002Fstrong>. Escribió 16 novelas, aún me quedan nueve veranos de ritual.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Con Marías me pasa algo incómodo. Es el mejor escritor español de las últimas décadas, debió llevarse el Nobel, y odiaba la Sexta, criticaba con furia en sus columnas a la casa donde acabo de cumplir veinte años trabajando. Aun así, no puedo dejar de amarle como lector. Admirar a quien te desprecia es jodido.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Yo lo combato con devoción, tanta que abrí la nota al lector de mi primera novela (\u003Cstrong>83 segundos\u003C\u002Fstrong>) con una frase de \u003Cstrong>Los Enamoramientos\u003C\u002Fstrong>: \u003Cem>“Lo que pasa en una novela es lo de menos: lo que se te queda son las ideas que te inocula, con más nitidez que los hechos reales”.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y esa frase enlaza con una que dice un personaje de 83 segundos; la copio porque no destripa nada: \u003Cem>\"A veces, una mentira, una película, una canción o una novela, aunque no sean más que historias irreales, esconden mejores consejos que la mayoría de cosas que damos por ciertas.\"\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Así que este agosto te pido una sola cosa: túmbate y desparrámate. Roba unas cuantas vidas ajenas. Sal más ancho de como entraste. Y cuando termines uno, escríbeme.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y vuelvo a la ballena.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Esta semana he terminado el final del repaso de mi manuscrito. Eliminar 3.000 palabras innecesarias, quitar muletillas, asesinar adverbios. Mi novela es entretenimiento, pero por debajo late la defensa de eso frágil, ineficiente y maravilloso que somos, justo cuando más barato sale renunciar a ello. Seréis vosotros los que decidiréis si ese manuscrito de 80.000 palabras que salió de mis dedos merece la pena, pero lo que sí tengo claro es que saca la cabeza fuera del vientre de la ballena.\u003C\u002Fp>\u003Cp>No cuento más. Aún.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Nos vemos la semana que viene.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Esta semana no hay libros porque el mail ya trae unos cuantos.\u003C\u002Fp>","2026-08-07T12:22:13.092Z",[],"2026-08-07","2026-08-13T16:23:30.058Z","Ya sé que suena a boomer nostálgico agitando un libro de tapa dura mientras el mundo scrollea. Pero aguántame el párrafo, que me explico.","Es la lectura, idiota","es-la-lectura-idiota","2026-08-13T16:23:30.078537Z",{"id":51,"bookIds":52,"status":10,"title":55,"publishedAt":56,"subtitle":57,"slug":58,"createdAt":59,"introText":60,"updatedAt":61,"closingText":13,"_updatedAt":62},"VfQf5v95iLvE9rbT9MZ3",[53,54],"l5bFpf1TJNbuqJeGs8Ff","Nhi1FY8P2qhL5GFY1XaQ","Odisea, la ley de Zeus y una terraza de Lavapies","2026-07-30","Tres mil años después, la mejor lección del poema de Homero sigue cabiendo en una terraza de barrio.","odisea-la-ley-de-zeus-y-una-terraza-de-lavapies","2026-07-30T12:04:59.755Z","\u003Cp>Ya está. He ido. Tres horas de butaca y ni un vistazo al móvil ni una escapada al baño, que a mi edad y con lo que dura es casi un milagro médico.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Primer aviso: si vas buscando una adaptación notarial de Homero, ahórrate la entrada y quédate en casa releyendo el canto que más te guste. Pero si lo que quieres es ver una gran película, no lo dudes. Es Nolan. Una maravilla. Otra más.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Vas a leer estos días mucha indignación profesional. Que si no transmite el poder de los dioses. Que si maltrata el protagonismo de las mujeres en la obra (ambas cosas ciertas). Y, cómo no, la crítica de siempre, la del que cuenta melanina en pantalla: ¡Helena de Troya es negra! ¡Que escándalo! Lo que a nadie molestó es que un inglés más blanco que un pan sin hornear haga de un Telémaco griego azotado por el sol de Ítaca. Curioso el rasero. No es woke o anti woke, simplemente se llama racismo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Luego están las críticas serias, que las hay y merecen respeto. Para mí, la principal: que su Calipso retiene a Odiseo borrándole la memoria con una flor de loto (en el poema el loto que hace olvidar es el de los lotófagos, una isla antes, y Calipso lo retiene con la promesa de amor e inmortalidad, no con amnesia). Y ahí se pierde algo. Si a Odiseo le borran el recuerdo, ya no elige no volver a casa: simplemente no puede. Le quitas la decisión, el héroe pierde ambigüedad. Con Circe me pasó parecido: Nolan le lima toda la lujuria, y esa historia sin deseo queda más limpia y menos humana. Otra vez nos perdemos al Odiseo infiel e imperfecto.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Pero hay que entender que esta es la versión de Nolan, la suya. Y es gloriosa. La Odisea nació como poema oral, recitado por bardos, no como texto escrito: de ahí esas fórmulas que se repiten sin descanso (Atenea de los ojos glaucos, la aurora de dedos rosados), que no son torpeza sino mnemotecnia, anclas para que el rapsoda no perdiera el hilo ante el público. Y esos mismos bardos, seguramente, recortaban aquí y ampliaban allá según quién los escuchara. Si la propia tradición ya mutaba la historia según el contexto, ¿por qué no puede Nolan hacer su versión?\u003C\u002Fp>\u003Cp>El guion es un reloj suizo. La fotografía te deja pegado a la pantalla. Escenas de monstruos filmadas más como cine de terror que como fantasía de palomitas: oscuridad, sonido, lo que no se ve. Hasta ha metido a Travis Scott de bardo. El rap conectado con la tradición oral de la poesía de Homero.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y por debajo, o muy por arriba, los temas que llevan tres milenios sin caducar. El horror de la guerra y lo que le hace al que vuelve. Saber cuándo remar contra la marea y cuándo dejarse llevar. El respeto a la memoria de los muertos. La aceptación del destino. Y uno del que quiero hablaros y que conecta con nuestro mundo: la \u003Cem>xenia\u003C\u002Fem>. La hospitalidad.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Para los griegos, acoger bien al extranjero era una ley sagrada, vigilada por el propio Zeus. Recibías al que llamaba a tu puerta, le dabas de comer, cama y tu nombre, antes incluso de preguntarle quién era. Y el que llegaba tenía su parte del pacto: honrar a quien lo acogía, no abusar de la casa ajena. Las dos caras. El de dentro recibe bien; el de fuera se comporta.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y aquí es donde la película se me salió de la pantalla.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Un par de noches antes había quedado en Lavapiés, rodeado de amigos que venían de medio mundo. Lavapiés es, si lo piensas, la \u003Cem>xenia\u003C\u002Fem> hecha barrio. Estaba el amigo del colegio que vuelve de Suecia con su chica portuguesa, allí ejerce de médica de familia (les dieron la estabilidad que aquí no tenían). Estaban los amigos napolitanos de las pachangas de fútbol, que contaron cómo en Madrid se sienten menos extranjeros que en Roma. Estaba mi amigo mexicano, que lleva años en Madrid y acaba de tener un bebé, con su doble nacionalidad. Nos contó orgulloso cómo la embajada de su país le acababa de mandar una carta preciosa dando la bienvenida a su hija como nuevo miembro de su patria.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y pasó lo que pasa en esas noches largas, que sin darte cuenta, entre birra y birra, la conversación se puso a hablar de lo que de verdad importa. De lo que significa llegar a un sitio y ser bien recibido. Cada uno a su manera, daban las gracias por cosas que los de aquí ni miramos. La seguridad. La sanidad. La calma. Los derechos que costó siglos conquistar y que gastamos sin pensar, como quien deja el grifo abierto.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Mientras bebíamos y hablábamos, la camarera argentina que nos atendió toda la noche con una sonrisa, nos contó, casi quitándole importancia, que en plena celebración del Mundial, por llevar la camiseta de su selección, alguien le había dado una patada. Nos enseñó las marcas de los golpes en el muslo. Por una camiseta. En la fiesta de un país que ese mismo día celebraba ganar el mundo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Ahí está la otra cara de la \u003Cem>xenia\u003C\u002Fem>.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Salí de esta semana con las dos cosas mezcladas: la película y la terraza de Lavapiés. Y con una idea sencilla, que no es mía, que tiene tres mil años, pero que hay que seguir repitiendo porque se nos olvida cada generación. Que lo importante es saber recibir cuando eres el de dentro (como los feacios, que reciben a Odiseo náufrago). Y saber comportarte cuando eres el de fuera (no como los pretendientes que se instalan en casa de Odiseo a vaciarle la despensa). En el fondo, todos estamos en el mismo barco, remando en la misma dirección, intentando volver a alguna Ítaca.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Yo había estado rodeado de gente que hizo el viaje al revés: dejaron su isla para buscar otra. Odiseo lucha por regresar; mis amigos lucharon por quedarse. Los mismos mares, la dirección contraria. Y todos, en el fondo, buscando un sitio donde te reciban bien, puedas crear un hogar y, por fin, echar el ancla.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y esta semana, como estamos de vacaciones, os perdono la distopía. Que descanse hasta que llegue la mía. A cambio, dos libros que van de lo mismo que la carta: de llegar a un sitio y de cómo te reciben.\u003C\u002Fp>","2026-08-07T12:21:14.831Z","2026-08-07T12:21:14.924046Z",{"id":64,"closingText":13,"subtitle":65,"status":10,"slug":66,"title":67,"bookIds":68,"createdAt":72,"introText":73,"publishedAt":74,"updatedAt":75,"_updatedAt":76},"R49aL9RzHFdmxBsRvtJf","Todavía no he visto La Odisea de Christopher Nolan. Estoy esperando a terminar el libro. Confieso que no lo había leído; ya voy casi por el final. Y además de la fascinación, me he encontrado con que allí dentro están, uno detrás de otro, todos los trucos que seguimos usando tres mil años después.","te-regalo-un-curso-de-2997-euros-para-escribir-un-best-seller","Te regalo un curso de 2.997 euros para escribir un best seller",[69,70,71],"YTYzSFGwPOcBpW7SLfDN","ZTtoCPIhDPYXlHPtAJix","DllZnCvaRPYRxIJMmgta","2026-07-22T18:21:40.463Z","\u003Cp>Por eso, mientras medio país hace cola para entrar en el cine, he decidido regalarte un curso valorado en 2.997 euros.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Gratis.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Durante los próximos minutos voy a escribir como esos vendedores que aparecen en Instagram prometiéndote hacerte rico escribiendo libros desde una playa de Bali, vivir de las criptomonedas aunque no sepas distinguir un bitcoin de una lavadora, o convertirte en un tiburón de las finanzas gracias a un señor que te llama \u003Cem>bro\u003C\u002Fem> mientras hace flexiones delante de un Lamborghini alquilado. Ya sabes: \"el secreto que nadie quiere contarte\".\u003C\u002Fp>\u003Cp>Pero, por una vez, el secreto existe y lleva siglos funcionando.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Si desmontaras las cien novelas más vendidas del último medio siglo como quien abre un reloj suizo para estudiar sus engranajes, acabarías encontrando casi siempre las mismas piezas que hay en la Odisea. Tolkien, Rowling, George Lucas y Disney llevan toda la vida repitiendo determinados patrones.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Casi todos los trucos que hoy te mantienen despierto a las dos de la mañana con un libro entre las manos ya estaban en ese poema:\u003C\u002Fp>\u003Cul>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Empezar por la mitad\u003C\u002Fstrong>, con la acción ya lanzada, y contarte el principio más tarde. El \u003Cem>in medias res\u003C\u002Fem> y el flashback los inventó un señor ciego (aunque no está claro si era ciego, ni siquiera si era un señor) hace tres mil años.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>El héroe listo en lugar del forzudo.\u003C\u002Fstrong> Odiseo no gana por bíceps, gana por cabeza. De ahí vienen Sherlock, Tyrion Lannister y cualquier prota que prefiera el ingenio al mamporro.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>La identidad oculta y el disfraz.\u003C\u002Fstrong> El rey que vuelve a casa vestido de mendigo para que nadie lo reconozca. Todo superhéroe con antifaz le debe los derechos de autor.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Saber tú algo que el personaje ignora\u003C\u002Fstrong>, y sufrir por él. La ironía dramática, el motor de todo buen suspense.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003Cli>\u003Cp>\u003Cstrong>Bajar al infierno y volver.\u003C\u002Fstrong> Odiseo lo hizo antes que Dante, antes que Luke en el lado oscuro, antes que cualquiera.\u003C\u002Fp>\u003C\u002Fli>\u003C\u002Ful>\u003Cp>Podría seguir. La hospitalidad como prueba moral, los monstruos que en realidad son nuestros miedos, la sucesión de pruebas...\u003C\u002Fp>\u003Cp>La Odisea es la caja de herramientas de la que llevamos robando tres milenios. Pero hoy quiero coger solo una. El esqueleto que sostiene desde el propio poema hasta la novela que te vas a comprar este verano: \u003Cstrong>el viaje del héroe\u003C\u002Fstrong>.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Así que agárrate, \u003Cem>bro\u003C\u002Fem>. Aquí tienes el curso definitivo para hacerte rico escribiendo un best seller.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Primera lección: deja huérfano a tu protagonista\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Casi todos los héroes lo son.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Harry Potter, en una alacena bajo la escalera. Luke Skywalker, criado por unos tíos hasta que aparecen dos robots. Spider-Man, que entierra a sus padres y por si acaso también al tío Ben. Frodo, huérfano, adoptado por Bilbo. Kvothe, que ve morir a toda su troupe en \u003Cem>El nombre del viento\u003C\u002Fem>. Jack, criado en el bosque en \u003Cem>Los pilares de la tierra\u003C\u002Fem>. Simba, que ve morir a su padre y huye creyéndose culpable. Tom Sawyer, Oliver Twist, Jane Eyre, Heidi, Mowgli, Tarzán, Superman —huérfano de un planeta entero—, Batman, Katniss, Momo, Daniel Sempere. Incluso Bambi se queda sin madre.\u003C\u002Fp>\u003Cp>¿Por qué esta crueldad? La orfandad es un requisito técnico, no un adorno melodramático. Un héroe con padres no sale de casa. Los padres protegen, aconsejan, encienden la luz cuando hay un ruido raro y preguntan a qué hora vuelves. Un chaval con dos padres vivos no cruza ningún umbral ni se sube a ninguna nave. Se queda cenando. Y hace bien. Por eso la literatura los aparta en el primer capítulo. La épica tiene el precio de la intemperie.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Homero le hace algo más retorcido a Odiseo: lo convierte en huérfano de sí mismo. Empieza el poema llorando en una playa, prisionero de una ninfa, sin barco, sin tripulación y sin reino. Da igual que tenga padres: le han quitado todo lo que era. Está solo frente al mundo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Regla: los padres hacen buena infancia. Los huérfanos hacen buenas novelas.\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Segunda lección: échalo a la carretera\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Los héroes casi siempre empiezan siendo ignorantes o prudentes. Frodo no quiere el Anillo. Luke prefiere quedarse ayudando en la granja. Hasta don Quijote tarda años en decidirse a abandonar su biblioteca.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Nadie se levanta un martes pensando:\u003C\u002Fp>\u003Cp>—Qué ganas tengo de abandonar todo lo que conozco para sufrir durante cuatrocientas páginas.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Por eso toda gran historia necesita quemar las naves, amenazar la Comarca, expulsar a Simba o destruir Troya. El héroe cruza un umbral. Y ese umbral a veces es una decisión, una traición, una muerte o una simple llamada de teléfono. Pero desde ese momento el personaje ya no puede volver a ser quien era.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Regla: si tu protagonista puede volverse a casa, es que no has quemado bastante.\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Tercera lección: sé una persona horrible con tu protagonista\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Aquí empieza la parte divertida para el escritor y la desagradable para el protagonista.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Hazle daño. Mucho. Después más. Y cuando pienses que ya has sido suficientemente cruel, vuelve a empezar.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Odiseo se enfrenta al cíclope, a Circe, a las sirenas, a Escila, a Caribdis, y va perdiendo, uno por uno, a todos sus hombres. Don Quijote termina molido a palos una y otra vez. Frodo carga con un objeto que lo va consumiendo. Harry Potter descubre que el mundo mágico también entierra a los inocentes.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Odiseo llegó a Troya siendo el hombre más astuto de Grecia. Salió de ella creyéndose invencible. Y el viaje consiste, precisamente, en desmontarle esa arrogancia.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Si tu protagonista sigue resolviendo los problemas igual en la página trescientas que en la veinte, has escrito un videojuego en modo fácil, no una novela.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Regla: cuanto más quieras a tu personaje, más leña. El lector no perdona la comodidad.\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Cuarta lección: mándalo al infierno\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Literalmente, si puedes. Odiseo baja al Hades. Orfeo también. Eneas hará lo mismo siglos después. Dante convertirá ese descenso en una obra maestra. Luke entra en la cueva de Dagobah. Harry camina voluntariamente hacia la muerte. Simba habla con el fantasma de Mufasa.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Es la muerte simbólica. Sin esa muerte no hay transformación, y sin transformación no hay historia.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Regla: el que empieza la novela tiene que morir para que nazca el que va a terminarla.\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Quinta lección: dale cuatro compañeros\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Un huérfano solo no llega a ninguna parte. Como en toda buena película inglesa, lo que lo sostiene son cuatro grandes secundarios. Casi siempre los mismos:\u003C\u002Fp>\u003Cp>El \u003Cstrong>maestro\u003C\u002Fstrong>, que le enseña lo que sus padres muertos ya no pueden y le ayuda a gestionar su poder. Gandalf. Dumbledore. Obi-Wan. Merlín. Atenea disfrazada, susurrándole al oído a Odiseo. El tío Ben y su frase sobre el poder y la responsabilidad.\u003C\u002Fp>\u003Cp>El \u003Cstrong>amor\u003C\u002Fstrong>, que le da algo que perder y, por tanto, una razón para volver. Penélope, tejiendo y destejiendo durante veinte años. La Leia de Luke. La Mary Jane de Peter. La Aliena de \u003Cem>Los pilares\u003C\u002Fem>.\u003C\u002Fp>\u003Cp>El \u003Cstrong>amigo simpático\u003C\u002Fstrong>, el que pone el corazón, el sentido común y algún chiste cuando la cosa se tuerce. Ron Weasley. Han Solo. Pippin, Merry y Sam, cargando a Frodo cuesta arriba. Timón y Pumba. O el mejor de todos: Sancho Panza.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y el \u003Cstrong>antagonista\u003C\u002Fstrong>. El héroe solo se entiende contra alguien de su tamaño. Voldemort. Darth Vader. El Duende Verde. Los pretendientes instalados en el salón de Odiseo, comiéndose su despensa mientras esperan a quedarse con su mujer y su trono.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y ahora el detalle sangriento, el que hay que tener valor para aplicar: alguno de los tres primeros tiene que morir. Obi-Wan se deja matar por Vader para que Luke eche a correr. Dumbledore cae de la torre. Ben muere para que Peter entienda. Casi siempre le toca al maestro, porque su muerte es la que empuja definitivamente al huérfano a hacerse mayor. Ya no hay quien lo proteja. Otra vez a la intemperie.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Regla: si nadie llora en tu novela, es que no te has atrevido a matar a quien tocaba.\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Última lección: ponlo delante de una prueba imposible antes de volver a casa\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Todo lo anterior era entrenamiento. Ahora llega el examen. Y nunca gana el más fuerte: gana el que más ha cambiado. Odiseo recupera Ítaca gracias a la paciencia y a la inteligencia, no por la espada. Luke vence cuando decide no matar a su padre. Harry gana porque acepta morir.\u003C\u002Fp>\u003Cp>El verdadero premio nunca ha sido el reino. Ni el tesoro. Ni la princesa. La recompensa siempre es la misma: haberse convertido en alguien capaz de merecerlos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Aristóteles llamaba a ese momento \u003Cem>anagnórisis\u003C\u002Fem>: el instante en que el personaje comprende quién es realmente. \"Yo soy tu padre\". Y es perfecto si coincide con el momento en que también lo comprende el lector.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Regla: el viaje no consiste en llegar. Consiste en volver cambiado.\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>El verdadero truco es que lo que copiamos de la Odisea es la arquitectura, no las historias. Las fachadas cambian, pero los cimientos siguen ahí.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Después de este curso gratis, la próxima vez que abras una novela o entres en un cine ya no podrás dejar de verlo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Enhorabuena. Acabas de completar un curso valorado en 2.997 euros. Ya conoces el secreto que Hollywood, Netflix y las editoriales de éxito. Tienes el mapa del tesoro. Ahora solo falta tres detallitos: muchísimo trabajo, muchísimo talento y una cantidad obscena de suerte. Es curioso que sean tres cosas que ningún gurú puede venderte.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Ahora, la contradicción. La novela que yo acabo de terminar de escribir (que algún día verá la luz) es justo una enmienda a todo esto. Tiene una inteligencia artificial que nos cuida como una madre. Allí el manual se rompe. Una sociedad sin fallo, una distopía que es una utopía. Quería que el temblor viniera justo de ahí. De un sitio donde todo está decidido, calculado, sin margen de error. Y de lo que eso termina haciéndonos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>No cuento más. Aún.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Hoy, en cambio, os traigo tres novelas que cumplen el manual a rajatabla. Las tres siguen el viaje del héroe paso por paso. Y las tres funcionan.\u003C\u002Fp>","2026-07-22","2026-07-30T11:54:46.221Z","2026-07-30T11:54:46.234404Z",{"id":78,"introText":79,"createdAt":80,"slug":81,"closingText":13,"updatedAt":82,"status":10,"bookIds":83,"subtitle":87,"title":88,"publishedAt":89,"_updatedAt":90},"l97zV7Vi4M5B5HlvwkAr","\u003Cp>Calle Sombrerería, nada más salir de la Plaza Mayor. Un hombre de bronce apoyado en una columna, a tamaño natural, con un periódico abierto entre las manos. La pusieron ahí en febrero de 2010 para homenajear a la prensa escrita y a sus lectores.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Lo que hace parece la cosa más banal del mundo y es, en realidad, un acto de enorme poder. Porque el objeto que sostiene entre las manos no le da solo noticias. Le ordena un mundo entero.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Un periódico jerarquiza. Alguien, en una redacción, decide por ti qué es lo importante y lo pone a cinco columnas. Lo secundario debajo. La página impar vale más que la par. El titular te dice qué pasa, la entradilla te lo resume, el sumario te lo desmenuza, la foto te lo hace carne. Sabes qué es información y qué es opinión. Y para llegar a los deportes tienes que atravesar internacional, pasar por economía, cruzar las páginas de tu ciudad. Te enteras de cosas que jamás habrías buscado. El periódico no te da lo que quieres: te da lo que él cree que necesitabas saber. A todo eso has renunciado.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Los periódicos fabricaban ciudadanos con criterio. Y un ciudadano con criterio es más difícil de engañar.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Llegó internet y esa arquitectura se deshizo. Las portadas se volvieron infinitas, el scroll no terminaba nunca, y los periodistas dejamos de vender un producto entero para vender una noticia suelta. Después, ni siquiera eso: un titular. Nació el clickbait, las cinco más leídas, y con ellas la certeza estadística de que a mucha gente le interesaba más un vídeo de un gato que una crisis constitucional. Empezamos a banalizarlo todo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Eso ocurrió hace quince o veinte años.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Lo grave vino después, cuando los periodistas dejamos de tener acceso directo a los lectores. Ya casi nadie teclea la dirección de su periódico. La gente llega a nosotros porque un algoritmo lo decide: Facebook, Twitter, Google Discover. Al final ha ocurrido algo que en las redacciones tardamos demasiado en entender. Dejamos de escribir para personas. Empezamos a escribir para algoritmos, con la esperanza de que las máquinas nos trajeran personas.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Fuimos cayendo en una trampa perfecta. Los dueños de esas máquinas (cuatro o cinco empresas en todo el planeta) han comprendido que el tráfico que nos regalaban era suyo, y han decidido quedárselo. Las redes se han cerrado sobre sí mismas. TikTok e Instagram no te llevan a ningún sitio que no sea el siguiente vídeo. Google ha empezado a responder las preguntas sin que haga falta pinchar en ningún sitio. Y la inteligencia artificial te resume el mundo en tres líneas amables, sin que necesites visitar jamás al periodista que lo averiguó.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Los números son de vértigo. Las visitas que Google manda a los medios han caído un 33% en los últimos meses; en Estados Unidos, un 38%. En España se habla de desplomes de hasta el 50%. Siete de cada diez búsquedas en Google terminan sin que nadie haga clic en nada: hace una década eran menos de la mitad. Y de todas las sesiones que la gente pasa charlando con una inteligencia artificial, apenas una de cada cuatrocientas treinta acaba llevándola a un medio de comunicación.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Traducido: hemos perdido el acceso a los ciudadanos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Los medios tenemos muchos pecados. Los conozco todos, trabajo en esto. Pero un periódico era una forma de libertad, y esa libertad hoy no la controla una redacción. La controlan cuatro empresas que ni siquiera se dedican a informar.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Por eso me hago la foto con ese hombre de bronce cada vez que voy a mi patria chica. Porque él todavía sostiene el mundo entero entre las manos, ordenado, jerarquizado, con su página par y su página impar. Porque nadie le ha dicho aún que su periódico va a convertirse en un enlace, el enlace en un resumen, y el resumen en nada. Porque lleva quince años ahí de pie, leyendo tranquilo, mientras el oficio al que rinde homenaje se le desmorona alrededor.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y porque hay algo que ese señor sabe y nosotros hemos olvidado: que informarse era un gesto voluntario. Que costaba un euro y veinte minutos. Que nadie te lo servía en la cama a cambio de tu atención.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Este club que tenemos tú y yo es, en el fondo, un intento pequeño y cabezón de recuperar eso. Yo te escribo, tú me lees, y entre los dos no hay ninguna máquina decidiendo si esto merece llegarte. Ningún algoritmo. Ninguna empresa. Un correo. Tu bandeja de entrada. Y la vieja costumbre de leer a alguien porque te apetece. Ya somos 150 individuos en este club. Sigamos leyendo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Después de todo esto, lo de hoy cae por su propio peso: tres libros con un periodista dentro. Uno que persigue a un asesino, uno que se enfrenta al poder y uno que nos escribe desde el futuro —la distopía de la semana, hasta que llegue la mía—. Este último lo firma Carlos Hernández, gran periodista y mejor persona, que ya no está con nosotros. Recomendar su libro en la carta que dedico al oficio es lo más parecido a seguir teniéndolo cerca.\u003C\u002Fp>","2026-07-16T17:10:38.019Z","el-hombre-mas-tranquilo-de-mi-ciudad-y-lo-que-perdimos-sin-darnos-cuenta","2026-07-22T18:13:05.317Z",[84,85,86],"sbsSDoEEpfjxCtBiyVk9","ZmaI7opIg33TPfTK9BLn","RTLQ7Jldq9pDpodNAzIg","Hay una estatua de bronce leyendo el periódico en una calle de Burgos. Lleva quince años en la misma página mientras el mundo ha cambiado por completo a su alrededor. Sin saberlo, sostiene entre las manos algo que hemos perdido casi todos","El hombre más tranquilo de mi ciudad y lo que perdimos sin darnos cuenta","2026-07-16","2026-07-22T18:13:05.414375Z",{"id":92,"closingText":13,"bookIds":93,"status":10,"slug":97,"subtitle":98,"title":99,"createdAt":100,"introText":101,"publishedAt":102,"updatedAt":103,"_updatedAt":104},"Cf80tPqnaZ5Y2OsI2naL",[94,95,96],"stpvXBDzVh4zXvux3CDa","wBfKomnvLGRPsvIbnHK0","nERB4torO4dgIKYGEmSB","matt-damon-47-segundos-y-el-ultimo-lugar-donde-confian-en-ti","Reflexiones de alguien que se dedica a robarte la atención.","Matt Damon, 47 segundos y el último lugar donde confían en ti","2026-07-09T18:24:29.716Z","\u003Cp>Matt Damon contó algo hace unos meses que no me quito de la cabeza. Mientras promocionaba \u003Cem>The Rip\u003C\u002Fem>, su película de Netflix, explicó que cada vez reciben más correcciones del mismo tipo: «Recuérdale al espectador, tres o cuatro veces, qué está pasando». ¿El motivo? Que mucha gente está mirando el móvil.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Netflix trató de negarlo. Nadie se lo creyó, y eso dice más que la propia negación. Porque todos entendemos que pidan algo así. Hemos empezado a contar historias asumiendo que no las estás viendo del todo. Yo me dedico a tratar de retener tu atención. Dirijo informativos. Llevo años sentado en reuniones donde nos preguntamos si el vídeo aguantará los primeros cinco segundos. Y puedo asegurar que cada vez es más difícil.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Abre TikTok y lo verás normalizado hasta la caricatura: esos vídeos partidos en dos. Arriba, un capítulo de \u003Cem>Padre de familia\u003C\u002Fem> o de \u003Cem>Breaking Bad\u003C\u002Fem>. Abajo, una prensa hidráulica aplastando bolas de colores, o una mano cortando una pastilla de jabón en láminas perfectas. Lo llaman \"contenido lodo\". Y lo aterrador es que ese segundo vídeo empezó a colocarse ahí para esquivar el copyright, no para retenerte. Acabó siendo un éxito, y también el retrato exacto de nuestra cabeza. Una sola historia ya no basta para sujetarte.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Los datos ayudan a entender el tamaño del destrozo. Gloria Mark, profesora en la Universidad de California, lleva veinte años midiendo con cronómetro cuánto pasa alguien en una pantalla antes de saltar a otra cosa. En 2004 eran dos minutos y medio. En 2012, setenta y cinco segundos. Hoy son cuarenta y siete segundos. Te lo repito, por si no estabas prestando atención: cuarenta y siete segundos. Un ascensor subiendo quince plantas. Un microondas calentando el café.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Los libros tampoco se libran. Capítulos más cortos, frases más limpias, giros más frecuentes, tramas que arrancan antes de que te dé tiempo a distraerte. Es lógico: la literatura siempre se ha adaptado a cómo vivimos. Que se adapte no me preocupa.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Lo que espero que no desaparezca es \u003Cstrong>el pacto.\u003C\u002Fstrong>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Porque leer es un acuerdo silencioso entre dos desconocidos. Tú aceptas entregarle al escritor unas horas de tu cabeza. El dinero cambia de manos una vez; la confianza se renueva en cada página.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Ha quedado claro que el bien más escaso de 2026 es la atención de otra persona. Por eso me siguen gustando los libros. Porque todavía hay alguien sentado ante una página en blanco, convencido de que vas a acompañarlo trescientas páginas. Que confía en ti antes de conocerte.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Trescientas páginas.\u003C\u002Fp>\u003Cp>No tres minutos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>No tres pantallas.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Trescientas páginas.\u003C\u002Fp>\u003Cp>¿Ves? Ya escribo como si Matt Damon tuviera razón.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Sospecho que ese pequeño acto de fe tiene premio. Cuanto más lees, más entrenas el músculo de quedarte. De escuchar hasta el final sin salir corriendo detrás de la siguiente notificación. En un mundo diseñado para partirte la atención en trozos, abrir un libro empieza a ser un gesto de resistencia. Y de cortesía: alguien confía en ti, y tú, durante unas horas, intentas estar a la altura.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Escribo esto un jueves por la noche. He mirado el móvil doce veces.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Tú, en cambio, sigues aquí. Llevas quinientas treinta y nueve palabras conmigo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Gracias.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Para hoy, creo que lo adecuado es recomendar libros muy cortos, que mantengan tu atención y que te reconecten con la lectura si has perdido el hilo. Ninguno de los tres te va a repetir la trama. Confían en ti. El último es una distopía (hasta que llegue la mía).\u003C\u002Fp>","2026-07-09","2026-07-16T16:28:14.685Z","2026-07-16T16:28:14.698791Z",{"id":106,"status":10,"bookIds":107,"createdAt":110,"introText":111,"title":112,"publishedAt":113,"updatedAt":114,"subtitle":115,"closingText":13,"slug":116,"_updatedAt":117},"vWKtXvH0ItSTHRdYkIGC",[108,109],"pv4wFyRmgiQuF8Vydwwy","gr2sDUDTWgFvIQN4nGLh","2026-07-03T11:53:49.355Z","\u003Cp>Estoy en esa fase rara en la que un escritor no escribe. La novela está terminada y ahora toca lo otro: los retoques, los cambios que sugieren los lectores cero, la espera a que conteste mi editora, el rompecabezas de cómo se saca adelante un proyecto acabado. Todo necesario. Nada divertido.\u003C\u002Fp>\u003Cp>En mitad de ese tedio echo de menos inventar. En esta fase veo escenas o capítulos con los que empezar una historia nueva por todas partes.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Me pasó leyendo las últimas páginas de Putinistán, de Xavier Colás: un ensayo brutal sobre Rusia. Allí me encontré con una de esas crónicas que un periodista cuenta y que un escritor lee pensando: esto es lo que yo querría haber imaginado. Así que he utilizado esa parte de un ensayo para escribir un cuento breve sobre una estatua. Léelo como ficción. Al final te digo qué parte lo es y cuál ocurrió de verdad.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>Llego desde el aeropuerto a la estación de Kiev. Es irónico que el metro de Moscú tenga una parada y un bulevar entero con el nombre de la capital que sus misiles intentan borrar. Subo a la calle y cruzo el barrio despacio. Mi primera madre, la biológica, eligió vivir aquí cuando no le quedó más remedio que mudarse a Moscú. Como si habitar un barrio que se llama igual que un país la mantuviera, de alguna forma, cerca de la tierra donde nació. Cerca de la familia que todavía le queda al otro lado de una frontera que ahora es una herida. Hoy le traigo un trozo de esa herida en el bolsillo, vengo a contarle algo que va a doler.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>Yo salí de Ucrania siendo uno de aquellos niños de Chernóbil que una familia española acogió un verano y terminó adoptando para siempre. Crecí en Madrid, pero en estos casi cuarenta años nunca perdimos el contacto.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>Ahora subo una escalera que huele a col y a humedad, con el corazón haciendo lo que hace siempre que vuelvo: latir como el de aquel niño.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>Me abre la puerta y la noto más pequeña; los años se le han echado encima. Nos abrazamos, y su olor hace que en mi cerebro estallen recuerdos como palomitas en un microondas.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>Me sienta en su humilde salón y hablamos de cosas pequeñas, las de siempre, hasta que llega la pregunta:\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>—Hijo, ¿qué sabes de la guerra?\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>La miro y la veo frágil, sentada en su sillón con las manos quietas, y no soy capaz. Pienso: déjala. Que conserve su paz. Que no cargue con un horror que ya no puede cambiar. Hago lo que creo que es un acto de amor: mentir por omisión. Le sonrío y le digo que no se preocupe, que las cosas están complicadas, pero lejos, que ella está bien aquí.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>Mi madre me ofrece una sonrisa que me devuelve de un tirón a la infancia: la misma que ponía cuando yo le ocultaba algo que ella sabía desde el principio.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>—Ven —me dice—. Ayúdame.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>Se levanta despacio, apoyándose en mi brazo, y me lleva, paso a paso, hasta la ventana. Tarda. Cada metro le cuesta. Descorre un poco la cortina vieja pero limpia y señala hacia abajo.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>—¿Ves esa estatua?\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>Veo una mujer de bronce, en mitad del parque nevado.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>—Es Lesia Ukrainka. Una poeta nuestra, ucraniana. Es ella quien me cuenta la guerra.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>—No te entiendo, madre.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>—Antes, cuando a sus pies aparecían flores y fotos, sabía que habían matado a muchos. Podía bajar y preguntar. Por nombres. Por si había alguno de los nuestros. Y había vecinos que contestaban. Que te miraban a los ojos y te decían un pueblo o un apellido.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>Se quedó un momento callada, con la mano en la cortina.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>—Luego llegaron los policías. Se llevaron las fotos. Arrestaron a los que intentaron dejar unas velas. Ahora, cuando aparecen a vigilar, todos sabemos lo que significa: ha habido otra matanza. Pero bajo, y pregunto, y ya nadie quiere hablar. Nadie quiere contar nada.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>Me acerco a la ventana, a su lado, y miro lo que ella mira. Cuatro jóvenes uniformados, con las mejillas encendidas por el frío, caminan despacio alrededor del pedestal, dando vueltas cortas para no quedarse congelados, custodiando una estatua que no va a ninguna parte, defendiendo de nadie a una mujer de bronce que lleva muerta un siglo. Soplándose las manos. Aburridos. Tristes. Seguro que sin saber que cada vez que los mandan a hacer guardia al pie de la poeta están gritándole al barrio entero lo único que han venido a callar. Ahora entiendo qué es lo que me toca hacer.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Ese hijo y esa madre son fruto de mi imaginación. La estatua, los homenajes, la policía, los niños que ya no bajan a jugar al parque. Todo está en el maravilloso final del libro de Xavier Colás. La estatua de Lesia Ukrainka, junto al metro de Kiev de Moscú, es el lugar donde el régimen anuncia, sin querer, las matanzas que pretende ocultar.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Quizá escribir no consiste en inventar historias. Consiste en reconocerlas cuando aparecen.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Los fotos pertenecen a este estupendo reportaje del New York Times \u003Ca target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\" href=\"https:\u002F\u002Fwww.nytimes.com\u002Fes\u002F2023\u002F01\u002F26\u002Fespanol\u002Fprotestas-moscu-guerra-ucrania.html\">https:\u002F\u002Fwww.nytimes.com\u002Fes\u002F2023\u002F01\u002F26\u002Fespanol\u002Fprotestas-moscu-guerra-ucrania.html\u003C\u002Fa>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Vamos con las recomendaciones. La primera la de Colás.\u003C\u002Fp>","El escritor que no escribe y la estatua que cuenta la verdad","2026-07-03","2026-07-08T10:29:03.127Z","Hoy toca hacer un cuento: una ficción breve nacida de una estatua real que dice lo que un régimen intenta callar.","el-escritor-que-no-escribe-y-la-estatua-que-cuenta-la-verdad","2026-07-08T10:29:03.163890Z",{"id":119,"updatedAt":120,"createdAt":121,"introText":122,"closingText":13,"bookIds":123,"title":127,"publishedAt":128,"slug":129,"status":10,"subtitle":130,"_updatedAt":131},"JHgTkklP3fJ9J0Xst9l3","2026-07-03T11:51:45.325Z","2026-06-24T14:53:12.290Z","\u003Cp>Una madre es capaz de sufrir por una tos tuya que aún no has tenido. De guardarte comida para un ejército cada vez que vuelves a casa. De preocuparse por ti a una intensidad que, si la dedicara a otra cosa, habría resuelto el cambio climático.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Nos reímos de todo eso. Lo contamos en las comidas como anécdota, imitando la voz, exagerando el drama. Hasta que un día te encuentras revisando ese viejo mensaje de audio del WhatsApp para volver a escuchar su voz.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Entonces entiendes que era la única forma de amor que no te pedía nada a cambio. La única persona del mundo más fuerte que tú que siempre, sin excepción, uso su ventaja a tu favor.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Quedaos con esa sensación. Con ese calor concreto. Porque resulta que un Premio Nobel cree que es, literalmente, nuestra única salida.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Geoffrey Hinton ganó el Nobel de Física en 2024 y lo llaman \"el padrino de la inteligencia artificial\". Defiende que la IA ya es consciente y que dentro de poco será mucho más inteligente que nosotros. El punto de no retorno tiene nombre, la \u003Cem>singularidad\u003C\u002Fem>: cuando una máquina pueda construir máquinas más listas que ella misma. A partir de ahí la inteligencia se dispara sola. Nosotros pasamos de conductores a copilotos. Con suerte.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Hinton dibuja varios finales. En uno la máquina decide que sobramos y se encarga del asunto (\u003Cem>Terminator)\u003C\u002Fem>. En otro no nos extermina, solo deja de necesitarnos y acabamos de mascota distraída (\u003Cem>Matrix o Wall-E)\u003C\u002Fem>. El más terrible es en el que la máquina no nos mata ni nos ignora, sino que nos da un poder de dioses que no sabremos usar (\u003Cem>El fuego de Prometeo\u003C\u002Fem>), y nos acabamos destruyendo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Solo uno de sus finales suena habitable. Hinton lo llama IA maternal. Es bonito y un poco desesperado a la vez. Su apuesta es que la única forma de sobrevivir a algo infinitamente más poderoso que nosotros es que ese algo, genuinamente, nos quiera. Aquí deberíamos debatir porque hablamos de maternal y obviamos lo paternal, pero dejémoslo en que el título lo eligió el señor que ganó el Nobel, con todo lo que significa que tenga un Nobel y también que sea un señor.\u003C\u002Fp>\u003Cp>La pregunta que me tiene enganchado, la que sostiene mi próxima novela es: ¿se puede programar el instinto? ¿Se puede escribir, en líneas de código, ese amor terco e incondicional? Mi próxima novela imagina un mundo donde lo consiguieron: una IA que gobierna con una perfección aparentemente impecable, convencida de que cuidarnos es lo correcto.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Lo inquietante es que ya hay gente trabajando precisamente en eso. En Anthropic (Claude), una de las grandes compañías de IA del mundo, hay una filósofa. Se llama Amanda Askell y su trabajo consiste en decidir qué clase de persona debe ser una máquina con la que hablan cientos de millones de seres humanos. Ella misma resume así su trabajo: \"filósofa y especialista en ética que intenta hacer que la IA sea buena\". Léelo otra vez. Hay alguien cuyo oficio, hoy, en una oficina de San Francisco, es enseñarle a una máquina a ser buena. Es decir: alguien intentando meterle, con mucho cuidado, ese instinto en el código. El futuro de la IA maternal ya no es ciencia ficción.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Por eso esta semana os traigo tres libros, dos que hablan de la maternidad desde perspectivas muy dispares y un tercero, la distopia, sobre un padre.\u003C\u002Fp>",[124,125,126],"0synU0R9HCu24ryOsri5","N6AHyrWO9CJlA8d5ROwP","eMmZ9wwXlEUgjtlr3RDs","Quizá tu única esperanza es que la IA se convierta en tu madre","2026-06-24","quiza-tu-unica-esperanza-es-que-la-ia-se-convierta-en-tu-madre","Ni Terminator ni Matrix: el \"padrino\" de la IA cree que nuestra única salvación es que las máquinas nos quieran como una madre. ¿Se puede programar el instinto?","2026-07-03T11:51:45.352078Z",{"id":133,"subtitle":134,"publishedAt":135,"status":10,"slug":136,"closingText":13,"createdAt":137,"introText":138,"bookIds":139,"updatedAt":143,"title":144,"_updatedAt":145},"FicDV90yXerIn18v6EUn","Una historia sobre mi hijo, un escenario y la extraescolar que todos abandonaron.","2026-06-20","los-ninos-que-ganaron-a-la-ia","2026-06-17T14:40:38.397Z","\u003Cp>Hace cuatro años mi hijo Víctor se quedó solo en su clase de teatro. Uno por uno, todos sus amigos se fueron pasando a la extraescolar de programación, que se daba a la misma hora. ¿Qué padre, en su sano juicio, elige que su hijo de diez años aprenda a declamar a Shakespeare pudiendo enseñarle a programar en Python? Lo segundo suena a futuro. A trabajo. A sueldo. A \"este niño se va a comer el mundo\".\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Al final no solo se fueron sus amigos, sino todos los demás. Se quedaron dos en clase y se suspendió esa opción. Él quería seguir actuando, así que acabamos en una escuela de Madrid.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Cuatro años después la inteligencia artificial ha decidido que lo que apuntaban todos aquellos padres ya no es tan seguro. Solo en el primer trimestre de 2026, el sector tecnológico se ha dejado más de 70.000 empleos y los analistas calculan que la cifra podría llegar a 300.000 al cierre del año. ¿Y cuáles son los puestos más expuestos? Programación, análisis de datos, ingeniería de software. La IA escribe código mejor, más rápido y más barato que un junior. Y no pide vacaciones.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>El domingo pasado vi a mi hijo y a sus compañeros de academia subidos al escenario del Teatro del Barrio —una sala con mucha solera del circuito alternativo de Madrid—. Interpretaron una versión libérrima de \u003Cem>El sueño de una noche de verano.\u003C\u002Fem> Y me hice una pregunta: ¿se le puede enseñar a un niño algo más útil que esto?\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Transmitir una emoción. Defender una idea en voz alta. Captar la atención de una sala. Perder el miedo a exponerse ante los demás. Mover a alguien a reír, o a callarse, o a pensar. Nada de eso —de momento— lo hace una máquina.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Lo de \"ganar a la IA\" del titular era un poco clickbait, lo admito. Estos niños no le han ganado a nada. Pero sin saberlo, sin proponérselo, eligiendo lo que parecía la opción menos rentable del menú, han tomado una ventaja que entonces nadie veía: aprendieron a hacer precisamente aquello que más se va a valorar. Lo humano. Lo que emociona. Lo que no se puede automatizar.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Aquella extraescolar vacía de hace cuatro años resultó ser el sitio más seguro de la clase.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y como llevo meses dándole vueltas a qué nos queda cuando la máquina hace el resto, hoy no os traigo una distopía, sino tres. Las tres me obsesionaron. Las tres se cuelan, de una forma u otra, en la novela que acabo de terminar: una distopía donde una inteligencia artificial que gobierna con una perfección impecable. Pero de la mía os hablo otro día, vamos con las que me trajeron hasta aquí.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Las tres hacen la misma pregunta desde tres épocas distintas: si una máquina llega a sentir o a querer, ¿qué queda exclusivamente nuestro? Quizá la respuesta está en lo que defendían esos chicos encima del escenario.\u003C\u002Fp>",[140,141,142],"DohM8dF9u6wP6YeJUyzS","p1FJCNhSwCRD7PLmEtlv","sKO1K202jlRwqcFxkave","2026-06-24T14:45:31.445Z","Los niños que ganaron a la IA","2026-06-24T14:45:31.459964Z",{"id":147,"updatedAt":148,"subtitle":13,"status":10,"createdAt":149,"introText":150,"publishedAt":151,"bookIds":152,"title":156,"closingText":13,"slug":157,"_updatedAt":158},"ioo4C43pDhpYyww8uIlL","2026-06-17T13:23:44.394Z","2026-06-11T15:14:03.542Z","\u003Cp>Hace unos días enseñé por aquí la lista de los más vendidos de una librería de mi barrio. Se montó un pequeño revuelo. En el número uno habita un austrohúngaro muerto en 1939, nombres como Nalkowska, Goncharov, Zweig o Tolstoi. Ningún hype. Ninguna novedad. Nada de lo que brilla en los escaparates de Gran Vía.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Me preguntasteis cómo era posible. Me lo pregunté yo también.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Así que me planté en la avenida Osa Mayor 105, en Aravaca, para resolver el misterio, superando la dificultad de que Ontanilla solo abre por las mañanas y los martes por la tarde. Encontré a la dueña sola, hojeando un libro. «Tengo un misterio que resolver», anuncié. No me contestó. Movió dos sillas hacia el centro de la librería, se sentó en una y me señaló la otra.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Así conocí a María Trincado.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Algo en la manera en que me mandó al diván me hizo olvidar la pregunta que traía. En vez del misterio, me salió una confesión: había sido cliente suyo desde pequeño, conocía esa librería de toda la vida, y un día, sin saber cuándo ni por qué, dejé de cruzar la puerta. Empecé a comprar en las librerías del centro. Me dejé llevar por Amazon. Piqué en un centro comercial. Por comodidad. Por dos euros menos, por pereza.\u003C\u002Fp>\u003Cp>María me escuchó con el cariño y la resignación de quien lleva años oyendo la misma historia. Me dijo que casi todo el barrio, poco a poco, sin saña, la había ido abandonando.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y ahí está la parte fea: a las librerías de barrio, entre otras cosas, las matamos los vecinos por descuido. Yo soy ese vecino. A lo mejor tú también tienes tu Ontanilla.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Mientras hablábamos entendí que María no vende libros, los receta. Te escucha, te mira, te hace dos o tres preguntas que no esperas, y vuelve con algo que te entrega con la seriedad de un médico que firma una tratamiento de algo que de verdad te va a curar. Me dijo una frase que se me quedó pegada:\u003C\u002Fp>\u003Cp>«\u003Cem>Yo estoy aquí para tratar de enriquecer la vida de algunos. Y para eso necesito hacer lo que me enriquece a mí\u003C\u002Fem>»\u003Cem>.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Ahí está todo.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Pero volvamos al misterio de la lista. Con vecinos como yo, los números dejaron de salir. Hace unos años, consumiendo sus ahorros mes a mes, María puso fecha al cierre.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y cuando la historia debía terminar, es cuando empieza la fábula.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Aparecieron los cincuenta. Clientes, jubilados, universitarios, profesores, padres con hijos... Cincuenta personas que dijeron lo que casi nunca se dice a tiempo: «Este templo no puede caer». Una versión de los Médici con Bizum y en vaqueros. Pusieron una cuota mensual, calculada en el punto exacto entre lo que cada uno quiere o puede aportar. Sin ellos, esta historia ya se habría acabado.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Son la clave de todo. Mantienen las luces, llenan las charlas de filosofía e historia en el sótano, el club de lectura, las presentaciones. Y son los que le han permitido a María hacer lo único que ya tenía sentido: dejar de pedir novedades y vender solo lo que a ella le merece la pena.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Por eso esa lista no se parece a ninguna otra. En Ontanilla se confía ciegamente en las recomendaciones de una mujer. El diario de lectura de María Trincado. La lista más rara de cualquier librería de España.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y lo más hermoso: no tienen ansiedad por ser más. No saben de marketing. Cuidan quién entra. Por eso María te sienta en esa silla. No solo para recetarte un libro: también para decidir si mereces formar parte. Si vas a respetar la temperatura de la bodega o la vas a estropear. Lo hace sin maldad, como quien protege algo frágil que ha sobrevivido por los pelos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Salí con tres libros y la certeza de haber estado en uno de esos diques que nos resguardan de lo que está mal.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Si vives cerca de Aravaca, vete un martes por la tarde. Prueba suerte a ver si María tiene un rato para sentarte en la silla. Llévate algo que no habrías comprado en Amazon jamás.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Si no vives cerca, pero te ha removido algo, escribe a \u003Ca target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\" href=\"mailto:info@libreriaontanilla.es\">info@libreriaontanilla.es\u003C\u002Fa>. Sé un Medici. Te va a costar menos que esa plataforma de streaming que no estás usando.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Vamos ya con las tres recomendaciones de los sábados. Dos salen directos de la lista de María. El tercero lo pongo yo, como distopía semanal, hasta que llegue la mía. Esta va de libros quemados.\u003C\u002Fp>","2026-06-11",[153,154,155],"MNmcVHVDN70JmaoudHA4","Y3hTnwxm2lnD7t1svEQj","k4bh1S2wMqME8RFzqpQM","El misterio (resuelto) de la lista imposible de los libros más vendidos","el-misterio-resuelto-de-la-lista-imposible-de-los-libros-mas-vendidos","2026-06-17T13:23:44.490655Z",{"id":160,"title":161,"publishedAt":162,"status":10,"slug":163,"createdAt":164,"introText":165,"subtitle":166,"closingText":13,"bookIds":167,"updatedAt":171,"_updatedAt":172},"f8PfFth8FkB1sKC11jcG","Contra el postureo: defender lo que nos gusta","2026-06-06","contra-el-postureo-defender-lo-que-nos-gusta","2026-06-05T12:03:12.253Z","\u003Cp>Hay un deporte nacional que practicamos todos en algún momento: esperar a que algo triunfe para empezar a decir que no era para tanto.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Pasa con discos, series, restaurantes. Y lo estoy viendo con dos libros que hace un año todo el mundo devoraba y que ahora, de repente, da caché despreciar.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Me revienta esa pose. Y como escribí hace poco en Substack que cien aplausos no pesan lo que un abucheo, hoy hago lo contrario: defiendo en voz alta dos libros que me han gustado mucho. Aunque se hayan puesto de moda primero amarlos y luego criticarlos.\u003C\u002Fp>\u003Cp>&nbsp;\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y al final, la distopía de la semana. Una que vio venir exactamente esto: una sociedad entera diciéndote qué tienes que querer. Hasta que llegue la mía.\u003C\u002Fp>","Sobre el placer cobarde de pisotear lo que triunfa. Y tres libros que no se lo merecen.",[168,169,170],"mTSHypcMZ8F2uIRk8JMw","W2RdjVIKkRh65zwQ82lV","iivnHU768BBKG17KeqtO","2026-06-11T15:06:22.194Z","2026-06-11T15:06:22.208835Z",{"id":174,"title":175,"closingText":13,"status":10,"introText":176,"createdAt":177,"subtitle":178,"bookIds":179,"publishedAt":183,"slug":184,"updatedAt":185,"_updatedAt":186},"zJHn4YsIavqfarCR2rsp","Un bebé dios, una embalsamadora y el futuro que ya pasó.","\u003Cp>Hoy traigo a este rincón a Amélie Nothomb, una de mis escritoras favoritas.&nbsp; El mito dice que escribe tres o cuatro novelas al año. Lo hace levantándose a las cuatro de la mañana, todos los días, y escribiendo durante cuatro horas seguidas antes de que el mundo despierte. De cuatro a ocho. Cada día. Sin negociarlo.\u003Cbr>\u003Cbr>Al final del año tiene tres o cuatro novelas escritas. Elige una. La publica. Las otras desaparecen. ¿Las tira? ¿Las guarda? Nadie lo sabe. Ella no lo cuenta.\u003Cbr>\u003Cbr>Esta semana recomiendo una de las suyas; no su obra maestra, aunque hay quien lo dice, pero sí una de las más extrañas y personales que ha escrito. También traigo la distopía de la semana, que seguirá siendo de otro hasta que algún día llegue la mía. Y el Premio Minotauro de este año, que es exactamente el tipo de fantasía que me alegra que exista.\u003Cbr>\u003C\u002Fp>","2026-05-28T10:35:19.711Z","Imagina escribir tres libros al año, elegir uno y descartar dos. ",[180,181,182],"AzxlkFG5b4zI4Nm19xeD","DIuJnqzhu6oi13BS1DYY","jis65AfQw4YlqZytg9iV","2026-05-28","un-bebe-dios-una-embalsamadora-y-el-futuro-que-ya-paso","2026-06-01T11:46:52.458Z","2026-06-01T11:46:52.518226Z",{"id":188,"publishedAt":189,"slug":190,"bookIds":191,"closingText":13,"subtitle":13,"introText":195,"createdAt":196,"status":10,"title":197,"updatedAt":198,"_updatedAt":199},"PNXPQTgpyeGXivCwCJRz","2026-05-22","distopias-vida-acelerada-y-posguerra",[192,193,194],"LysbTkNDQe3lqL1fogdc","W8mEUVuVuB1zwFeLtBjx","mGRPLQuKCt79ymfCyqPj","\u003Cp>Lo que sí pasa a partir de ahora: cada entrega llevará una. Pero no solo eso. Esta semana el menú es completo: una distopía que lo empezó todo, una novela sobre el vértigo de vivir hoy, y un libro que mira a nuestra historia falangista sin apartar los ojos. Tres espejos. Tú decides qué ves en cada uno.\u003C\u002Fp>","2026-05-22T12:57:49.816Z","Distopías, vida acelerada y posguerra","2026-05-28T10:26:42.021Z","2026-05-28T10:26:42.119384Z",{"id":201,"status":10,"title":202,"closingText":203,"bookIds":204,"slug":208,"introText":209,"createdAt":210,"updatedAt":211,"subtitle":212,"publishedAt":213,"_updatedAt":214},"nF0Y2613GXnIx5O28AJ8","Ya estás dentro. Y esto es lo que va a pasar.","\u003Cp>Estos tres me hicieron. Los que vienen después son culpa suya.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Si quieres curiosear recomendaciones anteriores: [enlace archivo]\u003C\u002Fp>\u003Cp>Nos vemos la semana que viene.\u003C\u002Fp>\u003Cp>César\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cem>PD: Cualquier libro que aparezca aquí es una invitación. Si lo lees y me escribes, te contesto. Siempre. Por eso esto se llama un club de lectura entre dos.\u003C\u002Fem>\u003C\u002Fp>",[205,206,207],"QsW9eCGjTPFOygxOXrud","BderUcs2oYdPw5jaf4Js","2t9UPaiNkkGDjqyf1PD1","primera-de-prueba","\u003Cp>Cada semana apareceré con libros que me hayan gustado de verdad. Soy un lector caótico y desordenado — no busques un hilo conductor demasiado claro. Solo te prometo una cosa: si está aquí, es porque me ha merecido la pena.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003C\u002Fp>\u003Cp>Cada recomendación viene con dos cosas que van a aparecer siempre:\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Por qué me gustó.\u003C\u002Fstrong> No una sinopsis. Lo que me hizo a mí. Sin spoilers. Con mi criterio.\u003C\u002Fp>\u003Cp>\u003Cstrong>Te va a encantar si eres...\u003C\u002Fstrong> Un retrato del lector que creo que va a conectar. A veces serio. La mayoría de las veces no.\u003C\u002Fp>\u003Cp>Y para estrenar esto, los tres libros que me hicieron lector.\u003C\u002Fp>","2026-05-07T22:51:40.012Z","2026-05-18T15:39:24.103Z","Gracias por dejarme entrar en tu bandeja de entrada. Sé lo que vale eso. La bandeja de entrada es el salón de tu casa. No invitas a cualquiera. Prometo respetar el espacio. ","2026-05-07","2026-05-18T15:39:24.157962Z",[216,229,244,257,269,283,294,306,319,330,341,352,365,376,388,399,411,423,435,447,459,470,480,492,504,515,528,539,549,559,570,581,592,603],{"id":124,"cover":217,"publisher":218,"genre":219,"title":220,"year":221,"youllLoveItIf":222,"author":223,"createdAt":224,"isbn":225,"intro":13,"coverAlt":226,"whyILikedIt":227,"url":13,"_updatedAt":228},"https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=p1VVEQAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","Editorial Impedimenta SL","⁠Novela literaria","El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes",2019,"de los que alguna vez han dicho algo horrible a alguien que te quería y has tardado años en pedirle perdón. O de los que sospechan que aprenderán a querer a sus padres justo cuando ya no puedan decírselo. Avisado quedas.","Tatiana Tibuleac","2026-06-24T14:42:33.510Z","9788417553159","Portada de El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes","Empieza con un hijo confesando que odia a su madre. La odia de verdad, sin matices, con la crueldad exacta de un adolescente. Y luego se convierte, página a página, sin que percibas el cambio, en una de las reconciliaciones más demoledoras que he leído. Es bellísimo.","2026-06-24T14:42:33.549180Z",{"id":207,"whyILikedIt":230,"isbn":231,"updatedAt":232,"youllLoveItIf":233,"year":234,"cover":235,"publisher":236,"url":13,"genre":237,"title":238,"intro":239,"createdAt":240,"author":241,"coverAlt":242,"_updatedAt":243},"Mi padre tenía en casa una gran colección de novela negra. Un verano de piscina (14 años) me devoré decenas. Pero el Halcón me mató. Porque Sam Spade no es un héroe. Es un tipo que miente, manipula y hace lo correcto por las razones equivocadas. Y me pareció lo más honesto que había leído en mi vida.","9791387752583","2026-05-19T07:48:54.482Z","de los que en el cine siempre acaban entendiendo al malo. O si en algún momento necesitaste que alguien te demostrara que ser un poco canalla no te hace mala persona. Solo más interesante.",1930,"\u002Frecomendaciones\u002Fel_halcon_maltés_K6t72QRJc.webp","Editorial Alma","Ficción","El halcón maltés","Aquí va una intro para la página propia de recomendacion del libro","2026-05-18T15:33:07.232Z","Dashiell Hammett","Portada de El halcón maltés","2026-05-19T07:48:54.498497Z",{"id":180,"whyILikedIt":245,"cover":246,"url":13,"genre":219,"publisher":247,"youllLoveItIf":248,"title":249,"createdAt":250,"intro":251,"isbn":252,"year":253,"author":254,"coverAlt":255,"_updatedAt":256},"Sus tres primeros años de vida en Japón, narrados por ella misma desde antes de decidir si merecía la pena existir. Un bebé que opta por no moverse, no llorar, no relacionarse con nada. Una piedra con pañal que se cree Dios. Hasta que llega el chocolate blanco y el mundo se gana una oportunidad. Raro, divertido y más hondo de lo que parece. Típico Nothomb: lo que parece un juego es un cuchillo.","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=KcAZEAAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","Anagrama","De los que alguna vez han necesitado una razón concreta para levantarse de la cama. Tu terapeuta lleva meses preguntándote de dónde viene esa tendencia al aislamiento. Nothomb la tenía resuelta con dos años.\n\n","Metafísica de los tubos","2026-05-28T10:28:51.463Z","El mito dice que escribe tres o cuatro novelas al año. Lo hace levantándose a las cuatro de la mañana, todos los días, y escribiendo durante cuatro horas seguidas antes de que el mundo despierte. De cuatro a ocho. Cada día. Sin negociarlo.\n\nAl final del año tiene tres o cuatro novelas escritas. Elige una. La publica. Las otras desaparecen. ¿Las tira? ¿Las guarda? Nadie lo sabe. Ella no lo cuenta.\n","9788433928177",2001,"Amélie Nothomb","Portada de Metafísica de los tubos","2026-05-28T10:28:51.504627Z",{"id":206,"title":258,"genre":237,"cover":259,"year":260,"createdAt":261,"isbn":262,"youllLoveItIf":263,"coverAlt":13,"url":13,"author":264,"publisher":265,"whyILikedIt":266,"updatedAt":267,"_updatedAt":268},"Cien años de soledad","\u002Frecomendaciones\u002Fcien_años_de_soledad_YInCqy75O.webp",1967,"2026-05-18T15:27:00.299Z","9788439732471","de los que creen que la realidad es un primer borrador mejorable. Que los muertos tienen cosas que decir y los vivos no siempre las escuchan. Que el amor puede durar cien años o cero, según sople el viento. Si la lógica te ha decepcionado alguna vez, Macondo te está esperando.","Gabriel García Márquez","Random House","Porque lo leí en una litera en un apartamento de esquí mientras mis amigos dormían. Ellos lo odiaban. Yo no podía parar. El realismo mágico fue probar las drogas de joven. Después todo me parecía un poco más aburrido.","2026-05-18T15:28:05.277Z","2026-05-18T15:28:05.298811Z",{"id":181,"cover":270,"whyILikedIt":271,"publisher":272,"title":273,"genre":274,"url":13,"intro":275,"youllLoveItIf":276,"createdAt":277,"isbn":278,"year":279,"author":280,"coverAlt":281,"_updatedAt":282},"https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=ExPCEQAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","Una embalsamadora en el Antiguo Egipto que ha jurado venganza. El Nilo pudriéndose, plagas, dioses que te deben algo y la respuesta enterrada en el Inframundo. Un Egipto que no sale en los documentales: oscuro, mítico, con una protagonista que sabe exactamente a quién destruir. La fantasía española en su mejor momento.","Minotauro","La sombra del loto negro","Fantasía","Premio Minotauro 2026","de los que llevan años esperando que alguien haga con Egipto un buen thriller de venganza. ","2026-05-28T10:30:18.657Z","9788445021460",2026,"África Vázquez Beltrán","Portada de La sombra del loto negro","2026-05-28T10:30:18.692876Z",{"id":71,"youllLoveItIf":284,"year":285,"url":13,"isbn":286,"intro":13,"author":287,"publisher":272,"coverAlt":288,"title":289,"genre":274,"createdAt":290,"cover":291,"whyILikedIt":292,"_updatedAt":293},"de los que acaban de leerse seis lecciones sobre cómo se construye una historia y ahora quieren pillar a alguien con las manos en la masa. Adelante. Aquí tenéis mis huellas.",2024,"9788445018088","Arden Montag","Portada de Terradraga","Terradraga","2026-07-22T18:20:26.771Z","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=X-cBEQAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","Arden Montag no existe: somos Paula Gonzalo y yo. Sí, me estoy recomendando a mí mismo, y encima escondido detrás de un pseudónimo, que es el nivel más alto de caradura al que puede aspirar un recomendador de libros. Me lo perdonaréis por una razón: es un ejemplo de todo lo que os he contado hoy. Cuando la escribimos, seguimos el manual paso a paso, con el mapa desplegado encima de la mesa. Huérfano, umbral, pruebas, descenso, maestro, regreso. Está todo. Podéis usarla como examen final del curso.","2026-07-22T18:20:26.830654Z",{"id":140,"createdAt":295,"author":296,"intro":13,"youllLoveItIf":297,"isbn":298,"year":299,"cover":300,"coverAlt":301,"whyILikedIt":302,"genre":303,"publisher":272,"url":13,"title":304,"_updatedAt":305},"2026-06-17T14:36:36.367Z","Philip K. Dick","de los que sospecha que la pregunta importante no es si las máquinas llegarán a parecerse a nosotros, sino si nosotros nos estamos pareciendo cada vez más a ellas.","9788445007754",1968,"https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=z32mDwAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","Portada de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?","Un cazarrecompensas persigue androides indistinguibles de los humanos y para diferenciarlos solo tiene una herramienta: un test de empatía. Ahí está lo que no me he quitado de encima desde que lo leí hace muchos años. Lo único que nos separa de la máquina, según Dick, es la capacidad de que te duela el dolor ajeno. Blade Runner salió de aquí, pero el libro va a otro sitio, más triste y más raro.","Ciencia ficción y distopía","¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?","2026-06-17T14:36:36.428432Z",{"id":192,"cover":307,"publisher":308,"year":309,"genre":303,"isbn":310,"title":311,"coverAlt":312,"url":13,"youllLoveItIf":313,"author":314,"whyILikedIt":315,"intro":316,"createdAt":317,"_updatedAt":318},"\u002Frecomendaciones\u002FNosotros_bD5u5QNAb.jpg","Edición Akal",1924,"9788418363368","Nosotros","Portada Nosotros, edición Akal","de los que han leído 1984 pensando que era una idea original de Orwell. Spoiler: no lo era. Todo salió de aquí. De 1920. De un tipo al que su propio gobierno quiso borrar del mapa. Qué mejor recomendación.","Evgueni Zamiatin ","porque Orwell le copió. Y Huxley también. Los dos lo admitieron. Un ingeniero naval ruso lo escribió en 1920 y el régimen soviético lo prohibió de inmediato; señal infalible de que merece la pena. Ciudadanos sin nombre, solo números. Casas de cristal. El Estado mirándolo todo. Y un hombre que empieza a sentir algo peligroso: que quizás prefiere ser libre a ser feliz.","La edición bonita, con las ilustraciones de Tavo Montañez","2026-05-22T12:48:40.399Z","2026-05-22T12:48:40.505419Z",{"id":153,"intro":13,"coverAlt":320,"createdAt":321,"whyILikedIt":322,"url":13,"author":323,"cover":324,"isbn":325,"year":285,"publisher":326,"title":327,"genre":219,"youllLoveItIf":328,"_updatedAt":329},"Portada de JOB: Historia de un Hombre Sencillo","2026-06-11T15:03:15.355Z","Porque es un libro corto que pesa una tonelada. Mendel Singer es un maestro pobre en un pueblo perdido de la Rusia zarista, con cuatro hijos y mucha fe. Una novela furiosa que se enfada con Dios. Le habla mal. Lo desafía. ","Joseph Roth","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=YHIqEQAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","9786558946670","Lebooks Editora","JOB: Historia de un Hombre Sencillo","de los que alguna vez has mirado al techo a las tres de la madrugada preguntándole a alguien por qué te está pasando esto. Joseph Roth te contestó en 1930.","2026-06-11T15:03:15.437434Z",{"id":125,"url":13,"coverAlt":331,"intro":13,"isbn":332,"createdAt":333,"year":334,"title":335,"genre":219,"publisher":247,"youllLoveItIf":336,"author":337,"cover":338,"whyILikedIt":339,"_updatedAt":340},"Portada de También esto pasará","9788433935519","2026-06-24T14:43:13.625Z",2015,"También esto pasará","de los que se han reído en un velatorio y luego se han sentido culpables. O de los que sospechan que la mejor forma de honrar a quien se fue es seguir disfrutando descaradamente de lo que él ya no puede. La vida insiste. Este libro la acompaña.","Milena Busquets","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=ZmnkBQAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","Busquets enterró a su madre —la editora Esther Tusquets— y escribió esto. Una mujer que se va a Cadaqués a llorar a su madre rodeada de amigos, examantes, hijos y vino, descubriendo que el duelo y las ganas de vivir caben en el mismo día. Puede parecer naif, pero es de esos textos que más que leerlos te los bebes. ","2026-06-24T14:43:13.644241Z",{"id":54,"createdAt":342,"author":343,"intro":13,"isbn":344,"coverAlt":345,"year":221,"title":346,"youllLoveItIf":347,"url":13,"genre":219,"publisher":348,"whyILikedIt":349,"cover":350,"_updatedAt":351},"2026-07-30T11:54:23.292Z","Ousman Umar ","9788466360630","Portada de Viaje al país de los blancos","Viaje al país de los blancos","de los que salen de un libro sintiéndose más afortunados y un poco más responsables. Después de este, no vuelves a leer igual los titulares sobre pateras.","Plaza & Janés","No es la novela mejor escrita que vais a leer este año, y no pasa nada. Es algo más raro y más valioso: es verdad. La escribió el propio Ousman, un niño de Ghana que cruzó el desierto y el mar hacia Europa; de las cincuenta y seis personas de su grupo, solo sobrevivieron seis. Hay historias en las que importa menos cómo están contadas que el hecho de que sean ciertas y de que alguien tenga el valor de contarlas. Esta es una de ellas. Acaba de estrenarse la película, con Ousman interpretándose a sí mismo, así que tienes las dos puertas de entrada.","\u002Frecomendaciones\u002Fviajealpaisdelosblancos_s9ODcfO7a.jpg","2026-07-30T11:54:23.324775Z",{"id":205,"url":13,"whyILikedIt":353,"publisher":354,"youllLoveItIf":355,"updatedAt":356,"isbn":357,"year":358,"title":359,"coverAlt":360,"genre":237,"author":361,"createdAt":362,"cover":363,"_updatedAt":364},"Porque fue el primero en el que perdí la noción del tiempo, del sueño y casi de quién era yo. Hay un momento en la adolescencia en que un libro te agarra por el cuello se te mete en el cerebro: lo hueles, lo palpas, lo sientes y ya te pasarás el resto de tu vida buscando esa emoción. Este fue el mío.","EDIMAT","Te va a encantar si eres de los que alguna vez te han hecho una putada gorda y has fantaseado con una venganza elaborada, paciente y perfecta. No la de mandar un mensaje a las tres de la mañana. La otra. La de esperar quince años, hacerte rico y destruirlos uno a uno con elegancia. Amarás a Edmond Dantès.","2026-05-18T15:27:55.285Z","9788497945400",1846,"El Conde de Monte-Cristo","Portada de El Conde De Montecristo | Spanish Version of The Count of Monte Cristo","Alexandre Dumas","2026-05-07T22:29:50.323Z","\u002Frecomendaciones\u002Fel_conde_de_montecristo_dr-p_3CwO.webp","2026-05-18T15:27:55.298838Z",{"id":86,"cover":366,"whyILikedIt":367,"genre":303,"isbn":368,"title":369,"publisher":370,"year":285,"coverAlt":371,"createdAt":372,"intro":13,"youllLoveItIf":373,"url":13,"author":374,"_updatedAt":375},"\u002Frecomendaciones\u002FCreedme_tfBBNbJYO.jpg","Carlos era un amigo. Un periodista de los de verdad, que cubrió Kosovo, Afganistán e Irak y rescató del olvido a los españoles de Mauthausen. Ya no está, y duele escribir esto en pasado. Pero su último libro merece llegarte por sí solo. Es una novela enviada desde 2149: un texto que aterriza sin remitente en la bandeja del propio Carlos, firmado por una presentadora del futuro, y que cuenta cómo la humanidad acabó con un chip en el cerebro que borra la última frontera que quedaba, la de la conciencia. Un paraíso a cambio de dejar de ser uno mismo. Firma con el nombre de su narradora, como quien se esconde detrás de su criatura. Muy de él.","979-8302564887","¡Créeme! No es una novela. Es vuestro futuro","Editorial Soldesol","Portada de ¡Creedme!","2026-07-16T16:27:55.802Z","de los que sospechan que renunciaríamos a la libertad encantados, con tal de que nos prometan seguridad y silencio. Carlos lo vio venir. Ojalá pudiera discutírselo en persona.","Anne Watts, Carlos Hernández de Miguel","2026-07-16T16:27:55.842623Z",{"id":169,"cover":377,"genre":219,"isbn":378,"createdAt":379,"coverAlt":380,"youllLoveItIf":381,"author":382,"title":383,"year":384,"publisher":385,"intro":13,"whyILikedIt":386,"url":13,"_updatedAt":387},"https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=ADpuEQAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","9788410178748","2026-06-05T11:54:46.822Z","Portada de Comerás flores","Te va a encantar si alguna vez te has quedado en una relación dándote razones que ni tú te creías. Marina tiene algo que contarte","Lucía Solla Sobral","Comerás flores",2025,"Libros del Asteroide","No soy su mayor fan, lo confieso. Pero el libro palpita. Lo empecé y lo terminé de un trago, sin levantar la cabeza. Cuenta algo viejo como el hilo negro —una relación tóxica, la manipulación afectiva, un cabrón mayor que manipula a una chica joven— pero lo cuenta de otra manera, con una voz que se te mete dentro. No me sorprendió su éxito. Me sorprendió que fuera tan grande. Y lo que me asquea es la velocidad con la que ahora toca decir que está sobrevalorado.","2026-06-05T11:54:46.859114Z",{"id":193,"url":13,"author":389,"intro":390,"publisher":247,"coverAlt":391,"title":392,"genre":219,"createdAt":393,"cover":394,"youllLoveItIf":395,"whyILikedIt":396,"isbn":397,"year":384,"_updatedAt":398},"Juan Tallón","152 páginas que se leen en un suspiro y se digieren en semanas","Portada de Mil cosas","Mil cosas","2026-05-22T12:53:24.534Z","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=-Z91EQAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","de los que alguna vez has pensado \"cuando pasen estas dos semanas, me relajo\" y llevas diez años engañándote. Bienvenido al club. Está lleno.","Porque me hizo sentir atacado personalmente. Una pareja intentando sobrevivir al último día antes de vacaciones. Trabajo, bebé, calor, móvil, lista de tareas que no termina. Suena a tu vida. Porque es tu vida. Tallón la narra como un thriller de ansiedad y el resultado es perturbador.\n\nEl final divide a la humanidad en dos tipos de personas. Solo puedo decirte eso. Si quieres comentar en cuál de los dos estás tú, ya sabes dónde encontrarme.","9788433948502","2026-05-22T12:53:24.590914Z",{"id":154,"whyILikedIt":400,"createdAt":401,"intro":13,"isbn":402,"year":403,"cover":404,"youllLoveItIf":405,"author":406,"url":13,"coverAlt":407,"title":408,"genre":237,"publisher":409,"_updatedAt":410},"Porque cabe en un viaje de metro y se te queda dentro toda la vida. En un barco rumbo a Buenos Aires, el campeón mundial de ajedrez se enfrenta a un desconocido que no debería saber jugar tan bien. Lo que le pasó a ese desconocido antes de subir al barco te lo cuenta Zweig en cincuenta páginas que son una clase magistral de cómo se rompe una mente a solas. Fue lo último que escribió antes de suicidarse.","2026-06-11T15:04:42.490Z","9786075576077",2023,"https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=AFC5EAAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","de los que sospecha que la cabeza humana, encerrada el tiempo suficiente con un único problema, se parte en mil pedazos y todos los pedazos siguen pensando. 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Un constructor que sueña con una catedral, un niño criado en el bosque, treinta años de ambición, venganza y piedra. Follett aplica el manual entero sin que se le vea la costura: huérfanos, maestros, amores imposibles, un antagonista al que odias con todas tus fuerzas. Es el best seller perfecto, y lo digo sin una gota de desprecio.","Aventura y acción","2026-07-22T18:16:45.187229Z",{"id":85,"url":13,"cover":436,"createdAt":437,"whyILikedIt":438,"title":439,"author":440,"genre":441,"intro":13,"coverAlt":442,"youllLoveItIf":443,"publisher":444,"isbn":445,"year":285,"_updatedAt":446},"https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=4H4HEQAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","2026-07-16T16:25:03.131Z","Las memorias del director que destapó los abusos de la Iglesia —lo que contaba Spotlight— y que luego plantó cara a Trump. Baron cuenta desde dentro del Washington Post lo que cuesta sostener un periódico cuando el poder aprieta y el negocio se hunde. Es el reverso exacto de mi carta de esta semana: aquí está el oficio cuando todavía creía en sí mismo, defendido por uno de los que mejor lo ejercieron.","Frente al poder","Martin Baron","No ficción","Portada de Frente al poder","de los que piensan que sin alguien vigilando al poder, el poder hace lo que le da la gana. Es exactamente lo que pasa. Baron.","La Esfera de los Libros","9788413848549","2026-07-16T16:25:03.193659Z",{"id":126,"year":448,"isbn":449,"intro":13,"createdAt":450,"youllLoveItIf":451,"coverAlt":452,"publisher":453,"cover":454,"whyILikedIt":455,"author":456,"genre":303,"url":13,"title":457,"_updatedAt":458},2006,"9788439724926","2026-06-24T14:45:16.667Z","de los que entienden que el amor de verdad no se mide en los días buenos, sino en hasta dónde estás dispuesto a llegar en el peor de todos. Avisado quedas: es duro como una piedra. Y, debajo, una de las cosas más tiernas jamás escritas.","Portada de La carretera","RANDOM HOUSE","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=WchdTsZgkgwC&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","Un padre y un hijo caminan hacia el sur por un mundo arrasado, gris, sin animales ni plantas, donde llueve ceniza y los pocos humanos que quedan se han vuelto caníbales. No se explica qué pasó. Da igual. Lo único que importa es un hombre empujando un carrito de la compra y protegiendo a su hijo del frío, del hambre y de los otros. McCarthy escribe aquí el retrato más puro del instinto de cuidar. Es uno de los libros que más cicatriz me han dejado.","Cormac McCarthy","La carretera","2026-06-24T14:45:16.710728Z",{"id":109,"genre":237,"title":460,"coverAlt":461,"createdAt":462,"whyILikedIt":463,"cover":464,"youllLoveItIf":465,"author":466,"year":467,"isbn":468,"publisher":247,"url":13,"intro":13,"_updatedAt":469},"Una historia sencilla","Portada de Una historia sencilla","2026-07-03T11:44:46.625Z","Es un libro sobre un campeonato de baile folclórico argentino. Suena a lo último que elegirías leer. Y cuesta entrar, pero es una de las cosas más emocionantes que han pasado por mis manos. Guerriero viaja a un pueblo de seis mil habitantes para contar el festival de malambo de Laborde, donde el que gana hace un pacto brutal: no volver a competir jamás. Lo acabo de terminar y sé que es de esos libros que no voy a olvidar.","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=rQ0UAgAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","de los que se emocionan con quien lo da todo por algo que al resto del mundo le parece pequeño. O de los que creen que las mejores historias no están en las grandes gestas, sino en un tipo cualquiera entrenando de madrugada por un sueño que nadie más entiende.","Leila Guerriero",2013,"9788433934338","2026-07-03T11:44:46.688020Z",{"id":170,"publisher":13,"intro":13,"whyILikedIt":471,"coverAlt":13,"year":472,"youllLoveItIf":473,"isbn":474,"cover":475,"author":476,"createdAt":477,"url":13,"genre":303,"title":478,"_updatedAt":479},"Porque en 1953 dos tipos imaginaron un mundo gobernado por la publicidad y las corporaciones, donde te dicen qué desear, qué comer y qué pensar, y acertaron con una precisión que da grima. Un planeta esquilmado, agua dulce de lujo, comida sintética, y un ejército de publicistas decidiendo por ti qué está de moda. Es decir: hoy. Pero con naves espaciales. Encaja perfecto con lo que os contaba arriba: nada define mejor el postureo de masas.",1988,"de los que sospechan que sus gustos no son tan suyos como creen. O de los que disfrutan una distopía con mala leche y sentido del humor, no solo con angustia. Esta tiene las dos cosas. Y cumple setenta años describiendo el telediario de mañana.","9788445070642","\u002Frecomendaciones\u002Fmercaderes_del_espacio_qg90Z8jh6.jpg","Frederik Pohl, C. M. Kornbluth","2026-06-05T11:58:48.253Z","Mercaderes del espacio","2026-06-05T11:58:48.294413Z",{"id":182,"author":481,"youllLoveItIf":482,"createdAt":483,"cover":484,"genre":303,"url":13,"title":485,"coverAlt":486,"year":487,"intro":488,"isbn":489,"whyILikedIt":490,"publisher":218,"_updatedAt":491},"Walter Tevis","de los que miran el móvil antes de apagar la luz sabiendo que algo va mal — y lo miran igual. La inteligencia artificial no nos va a destruir. Solo nos va a hacer innecesarios. Tevis lo creyó. Y le salió una novela extraordinaria.\n\n","2026-05-28T10:31:10.704Z","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=cVhVEQAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","Sinsonte","Portada de Sinsonte",2022,"Con ecos de Fahrenheit 451, Un mundo feliz o Blade Runner, Sinsonte es una de las novelas de ciencia ficción más míticas de nuestro tiempo","9788418668463","1980. Sin internet. Sin smartphones. Sin ChatGPT. Y Tevis ya lo había visto todo. Robots que hacen el trabajo, humanos enganchados a pantallas y pastillas, nadie lee, nadie tiene hijos, y el lema oficial es \"Entrégate a la pantalla\". El androide más perfecto jamás creado tiene un único deseo: poder morirse. Hasta las máquinas tienen más vida interior que las personas. Cuarenta y cinco años de antelación. Inexplicable.\n\n","2026-05-28T10:31:10.732384Z",{"id":155,"createdAt":493,"title":494,"genre":303,"whyILikedIt":495,"cover":496,"coverAlt":497,"isbn":498,"year":499,"url":13,"youllLoveItIf":500,"publisher":501,"intro":13,"author":502,"_updatedAt":503},"2026-06-11T15:05:53.716Z","Fahrenheit 451","Bradbury escribió esto en 1953 y creyó estar avisando contra la censura. Acertó en algo peor: no hace falta que un Estado te prohíba leer si consigue que dejes de querer hacerlo. Que prefieras la pantalla de la pared. El ruido cómodo. Da un poco de vértigo leerlo hoy.","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=r4YfNJDGx2AC&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","Portada de Fahrenheit 451","9788445000977",2012,"de los que sospecha que el peligro no es que alguien queme los libros, sino que dejemos de echarlos de menos. O de los que, después de leer la historia de una librería que estuvo a punto de cerrar, ha pensado por un segundo en cuál es la tuya.","Grupo Planeta Spain","Ray Bradbury","2026-06-11T15:05:53.749175Z",{"id":53,"whyILikedIt":505,"youllLoveItIf":506,"coverAlt":507,"createdAt":508,"intro":13,"genre":219,"title":509,"author":510,"isbn":511,"cover":512,"year":513,"url":13,"publisher":453,"_updatedAt":514},"Una nigeriana emigra a Estados Unidos, triunfa, escribe un blog sobre lo que significa descubrirse \"negra\" solo al llegar allí, y años después vuelve a casa. Adichie da una lección de racismo en todas sus vertientes sin soltar jamás un sermón: lo cuenta a través de una historia de amor y de vuelta a casa. Cuesta arrancar y luego te arrolla. Cuando terminé, miraba distinto.","de los que creen que uno no sabe de dónde es hasta que se va lejos. La camarera argentina de mi carta cabría entera en este libro.","Portada de Americanah","2026-07-30T11:50:37.384Z","Americanah","Chimamanda Ngozi Adichie","9788439728801","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=fATkAgAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api",2014,"2026-07-30T11:50:37.469948Z",{"id":194,"isbn":516,"year":285,"author":517,"coverAlt":518,"intro":519,"publisher":520,"youllLoveItIf":521,"createdAt":522,"genre":523,"title":524,"url":13,"whyILikedIt":525,"cover":526,"_updatedAt":527},"9788420479118","Paco Cerdà","Portada de Presentes","Premio Nacional de Narrativa 2025","ALFAGUARA","de los que creen que la realidad, bien contada, supera a cualquier ficción. Cerdá no inventa nada. No hace falta. La historia de España ya viene de fábrica con suficiente material. Cerdá te pone delante once días de España en ruinas y se aparta. Lo que sientes después es tuyo.","2026-05-22T12:54:44.081Z","Historia y no ficción narrativa","Presentes","Noviembre de 1939. La guerra ha terminado. 467 kilómetros a pie llevando el féretro de José Antonio Primo de Rivera desde Alicante hasta El Escorial. Una epopeya fascista y delirante que Franco utilizó como propaganda. Y mientras ese circo avanza por los pueblos de España, miles de personas son fusiladas, encarceladas o borradas. Cerdá cuenta ambas historias al mismo tiempo. Con frase corta y una rabia que no grita.\n\n","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=W4oREQAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","2026-05-22T12:54:44.121110Z",{"id":168,"year":285,"isbn":529,"intro":13,"publisher":530,"author":531,"coverAlt":532,"whyILikedIt":533,"createdAt":534,"title":535,"url":13,"genre":219,"cover":536,"youllLoveItIf":537,"_updatedAt":538},"9788410183131","Siruela","David Uclés","Portada de La península de las casas vacías","Porque es una obra de arte. Sin matices. Uclés tardó quince años en escribir la Guerra Civil española en clave de realismo mágico, y el resultado es de una ambición que hoy casi nadie se atreve a tener. Sí, a veces se pasa de frenada. Sí, hay momentos en que la valentía roza el error. Pero son imperfecciones que la hacen más bella, no menos, como una catedral con una torre torcida. ","2026-06-05T11:45:32.402Z","La península de las casas vacías","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=89b5EAAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","de los que creen que una novela puede ser a la vez un experimento formal y una fiesta loca de la creatividad. O de los que están hartos de la ficción correcta, medida y sin riesgo. Aquí hay riesgo en cada página. Y eso es un acto de valentía. Si eres de Macondo, te encantará Jándula.","2026-06-05T11:45:32.541641Z",{"id":96,"title":540,"genre":303,"coverAlt":541,"author":542,"url":13,"cover":543,"publisher":520,"youllLoveItIf":544,"createdAt":545,"intro":13,"year":513,"isbn":546,"whyILikedIt":547,"_updatedAt":548},"Tokio ya no nos quiere","Portada de Tokio ya no nos quiere","Ray Loriga","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=fMiIAwAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","Te va a encantar si eres de los que borrarían un año entero de su vida si existiera el botón. Y sabes perfectamente cuál.","2026-07-09T18:17:47.412Z","9788420489902","Un viajante recorre el mundo vendiendo una droga que borra recuerdos. Se la vende a gente que quiere olvidar. Y él, claro, también la consume. Loriga escribe bonito y raro, y monta un futuro donde nadie quiere acordarse de nada.","2026-07-09T18:17:47.464282Z",{"id":141,"createdAt":550,"coverAlt":551,"intro":13,"youllLoveItIf":552,"url":13,"isbn":553,"author":554,"title":555,"genre":303,"year":221,"publisher":247,"whyILikedIt":556,"cover":557,"_updatedAt":558},"2026-06-17T14:37:29.611Z","Portada de Máquinas como yo","de los que alguna vez ha mentido por una buena razón y ha intuido que justo ahí, en esa mentira piadosa, había algo profundamente humano. Adán no lo entiende. Tú sí. Y esa pequeña ventaja tuya sobre la máquina perfecta es más valiosa de lo que parece.","9788433940872","Ian McEwan","Máquinas como yo","McEwan mete un androide perfecto en la cocina de una pareja normal, y el problema no es que la máquina falle: es que funciona demasiado bien. Adán es más honesto y más justo que sus dueños. Y resulta que convivir con alguien moralmente impecable es insoportable.","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=mvCjDwAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","2026-06-17T14:37:29.628721Z",{"id":108,"genre":560,"youllLoveItIf":561,"title":562,"url":13,"isbn":563,"year":285,"cover":564,"createdAt":565,"author":566,"coverAlt":567,"whyILikedIt":568,"publisher":444,"intro":13,"_updatedAt":569},"Ensayo e ideas","De los que quieren entender Rusia más allá del telediario y los mapas con flechas. O de los que sospechan que las dictaduras no llegan de golpe, sino de a poco, y que conviene saber reconocer las señales.","Putinistán","9788413847740","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=8ob0EAAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","2026-07-03T11:43:58.091Z","Xavier Colás","Portada de Putinistán","Es un retrato a ras de suelo de cómo se construye una dictadura. Cómo el miedo se cuela en la vida diaria, cómo la propaganda reescribe lo que la gente recuerda, cómo un país entero aprende a mirar hacia otro lado. Colás lo ha vivido, y sufrido, en primera persona. Si el periodismo tiene que aspirar a algo, se parece a lo que hay en este libro.","2026-07-03T11:43:58.135555Z",{"id":142,"intro":13,"year":571,"coverAlt":572,"isbn":573,"author":574,"whyILikedIt":575,"createdAt":576,"cover":577,"publisher":247,"url":13,"youllLoveItIf":578,"title":579,"genre":303,"_updatedAt":580},2021,"Portada de Klara y el Sol","9788433942630","Kazuo Ishiguro","Es la más dulce de las tres y por eso la que más duele. Klara es una máquina diseñada para acompañar a niños, y la novela entera está contada desde su mirada: una inteligencia que quiere a sus dueños mejor de lo que esos dueños se quieren entre ellos. La cerré con un nudo en la garganta. No por miedo a las máquinas: por vergüenza de nosotros.","2026-06-17T14:38:38.249Z","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=qxccEAAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","de los que llora con cosas que no deberían hacerte llorar: un perro esperando en una puerta, una planta que alguien olvidó regar. Klara mira el mundo con esa misma inocencia tozuda. Y te va a dejar hecho polvo.","Klara y el Sol","2026-06-17T14:38:38.290536Z",{"id":84,"intro":13,"url":13,"youllLoveItIf":582,"publisher":247,"author":583,"whyILikedIt":584,"createdAt":585,"cover":586,"isbn":587,"year":588,"coverAlt":589,"title":590,"genre":560,"_updatedAt":591},"de los que no pueden apartar la vista de un accidente. O de los que sospechan que la mentira más peligrosa no es la que le cuentas a los demás, sino la que sostienes cada mañana frente al espejo.","Emmanuel Carrére","Un hombre asesinó a su mujer, a sus hijos y a sus padres el día en que iban a descubrir que toda su vida era mentira: no era médico, no tenía trabajo, llevaba dieciocho años fingiendo salir a una oficina que no existía. Carrère, periodista y escritor, dedicó años a entenderlo. No juzga: mira. Y de esa mirada sale un libro que da miedo porque el monstruo se parece demasiado a cualquiera. Reporterismo convertido en literatura del más alto nivel.","2026-07-16T16:23:13.193Z","\u002Frecomendaciones\u002Fel_adversario_iS4rQGHXO.webp","9788433933386",2000,"Portada de El adversario","El adversario","2026-07-16T16:23:13.273708Z",{"id":94,"youllLoveItIf":593,"cover":594,"publisher":595,"title":596,"genre":219,"intro":13,"url":13,"createdAt":597,"coverAlt":598,"isbn":599,"year":285,"author":600,"whyILikedIt":601,"_updatedAt":602},"de los que alguna vez han fantaseado con desaparecer veinticuatro horas y volver siendo otro. Aunque al final vuelvas siendo el mismo, el viaje merece la pena.","https:\u002F\u002Fbooks.google.com\u002Fbooks\u002Fcontent?id=ijo2EQAAQBAJ&printsec=frontcover&img=1&zoom=3&edge=curl&source=gbs_api","Emecé Argentina","La uruguaya","2026-07-09T18:15:35.417Z","Portada de La uruguaya","9789500444200","Pedro Mairal","Un escritor cuarentón cruza el Río de la Plata a buscar unos dólares y a arreglarse la vida en un día. Diálogos gloriosos, humor y una frase que ya es leyenda: \"si no podés con la vida, probá con la vidita\". ","2026-07-09T18:15:35.456335Z",{"id":95,"author":604,"isbn":605,"year":403,"intro":13,"publisher":606,"whyILikedIt":607,"createdAt":608,"url":13,"title":609,"genre":610,"youllLoveItIf":611,"coverAlt":612,"cover":613,"_updatedAt":614},"Layla Martínez","9786289555424","Amor de madre","Una casa en el páramo, una abuela hablando con las sombras, cuatro generaciones de mujeres que heredan rencor en vez de joyas. Electricidad oscura. Un libro que muerde.","2026-07-09T18:13:37.231Z","Carcoma","Terror y literatura extraña","de los que creen que las casas guardan lo que pasó dentro. Lo empiezas de noche y ya no lo sueltas. Aviso: tampoco te suelta él a ti.","Portada de Carcoma","\u002Frecomendaciones\u002Fcarcoma_GTtAPHYHP.jpg","2026-07-09T18:13:37.292690Z",{"heroImageDesktop":616,"heroImageMobile":617,"heroImageAlt":618,"heroImage":619,"heroTagline":620,"heroBody":621,"ctaLabel":622,"ctaTitle":623,"ctaBody":624,"ctaCta":625,"ctaFootnote":626,"popupLabel":622,"popupTitle":627,"popupBody":628,"popupCta":625,"popupFooter":626,"popupSuccessMsg":629},"\u002Fnovelas\u002FChatGPT_Image_6_may_2026__15_36_45__1__yFymZu3uW.png","\u002Fautor\u002Ftira_movil_5_INXdgi-p-.PNG","César G. Antón - Portada","\u002Fautor\u002FFace_1_fvjhra8_z.jpeg","Escritor · Periodista · Recomendador de libros","Una esquina de libros. Los que escribo. Los que leo. Y un club de lectura entre dos para hablar de los que merecen una conversación.","El club de lectura entre dos","Yo recomiendo libros cada semana, cuando quieras me comentas si los lees.\u003Cbr \u002F>Yo te respondo.","No es una newsletter al uso. Es una conversación entre dos personas que aman los libros.","Quiero suscribirme","Sin spam. Baja cuando quieras.","Escoger un libro es elegir con quién te sientas en un tren de larga distancia.","Te cuento cada semana con cuáles se me hizo corto el viaje: clásicos, novedades, superventas y descubrimientos propios.\nTú eliges si los lees. Si me escribes sobre uno, te contesto. Por eso es un club de lectura entre dos.","¡Abriendo Substack! Completa tu suscripción allí."]