El recomendador

Libros que merecen la pena

No es crítica literaria. Es recomendación personal. Comparto solo lo que mereció mi tiempo.

Portada de Fiesta

Fiesta

Ernest Hemingway

Por qué me gustó

Un grupo de amigos americanos, instalados en el París de los años veinte sin muchas ganas de volver a casa, bebiendo más de la cuenta, que acaban viendo corren los toros en San Fermín. No hay trama en el sentido clásico: hay vida vivida a bocajarro, y Hemingway la escribe con esa frase corta y seca que él inventó y que medio siglo de escritores después han intentado copiar. Se nota en cada línea que la escribió alguien que amaba estar vivo más que escribir sobre ello, y que escribía precisamente para poder seguir estando así.

Te va a encantar si eres

de los que creen que el mejor material nunca sale de un despacho, sino de salir a la calle y meterte en líos.

Portada de El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes

Tatiana Tibuleac

Por qué me gustó

Empieza con un hijo confesando que odia a su madre. La odia de verdad, sin matices, con la crueldad exacta de un adolescente. Y luego se convierte, página a página, sin que percibas el cambio, en una de las reconciliaciones más demoledoras que he leído. Es bellísimo.

Te va a encantar si eres

de los que alguna vez han dicho algo horrible a alguien que te quería y has tardado años en pedirle perdón. O de los que sospechan que aprenderán a querer a sus padres justo cuando ya no puedan decírselo. Avisado quedas.

Portada de El halcón maltés

El halcón maltés

Dashiell Hammett

Por qué me gustó

Mi padre tenía en casa una gran colección de novela negra. Un verano de piscina (14 años) me devoré decenas. Pero el Halcón me mató. Porque Sam Spade no es un héroe. Es un tipo que miente, manipula y hace lo correcto por las razones equivocadas. Y me pareció lo más honesto que había leído en mi vida.

Te va a encantar si eres

de los que en el cine siempre acaban entendiendo al malo. O si en algún momento necesitaste que alguien te demostrara que ser un poco canalla no te hace mala persona. Solo más interesante.

Portada de Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca

Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca

Ian Gibson

Por qué me gustó

Es la biografía definitiva y lo será durante mucho tiempo. Habló con testigos que ya no existen, recorrió los caminos, grabó al enterrador. No es un libro académico frío: es la obsesión de una vida convertida en investigación.

Te va a encantar si eres

de los que necesitan entender el contexto entero, no solo el mito. Aquí está todo: la infancia, Nueva York, el amor, la política y el crimen.

Portada de Poeta en Nueva York

Poeta en Nueva York

Federico García Lorca

Por qué me gustó

Poeta en Nueva York es uno de los libros más poderosos y visionarios de Federico García Lorca, escrito durante su estancia en la ciudad estadounidense entre 1929 y 1930, en plena Gran Depresión, y publicado póstumamente en 1940. En este poemario, Lorca despliega una voz profundamente lírica y combativa, marcada por la angustia, el asombro y la denuncia. Nueva York, con su arquitectura vertiginosa, su ritmo frenético, sus desigualdades sociales extremas y su alienación urbana, impacta al poeta, quien capta con una sensibilidad única la deshumanización del hombre moderno. A través de un lenguaje audaz, cargado de imágenes oníricas y símbolos, Lorca aborda temas como el racismo, la injusticia, la soledad y el sufrimiento, pero también la búsqueda de belleza y de un mundo más justo y libre. Poeta en Nueva York es un grito apasionado contra la opresión del sistema industrial, un canto desgarrado que defiende la vida, la naturaleza y la dignidad humana. Este libro sigue siendo, a casi un siglo de su escritura, un testimonio profundamente actual y conmovedor, que invita a cuestionar nuestra sociedad y a imaginar una realidad más humana y solidaria. Una obra imprescindible de la poesía del siglo XX.

Portada de Metafísica de los tubos

Metafísica de los tubos

Amélie Nothomb

Por qué me gustó

Sus tres primeros años de vida en Japón, narrados por ella misma desde antes de decidir si merecía la pena existir. Un bebé que opta por no moverse, no llorar, no relacionarse con nada. Una piedra con pañal que se cree Dios. Hasta que llega el chocolate blanco y el mundo se gana una oportunidad. Raro, divertido y más hondo de lo que parece. Típico Nothomb: lo que parece un juego es un cuchillo.

Te va a encantar si eres

De los que alguna vez han necesitado una razón concreta para levantarse de la cama. Tu terapeuta lleva meses preguntándote de dónde viene esa tendencia al aislamiento. Nothomb la tenía resuelta con dos años.

Portada de Cien años de soledad

Cien años de soledad

Gabriel García Márquez

Por qué me gustó

Porque lo leí en una litera en un apartamento de esquí mientras mis amigos dormían. Ellos lo odiaban. Yo no podía parar. El realismo mágico fue probar las drogas de joven. Después todo me parecía un poco más aburrido.

Te va a encantar si eres

de los que creen que la realidad es un primer borrador mejorable. Que los muertos tienen cosas que decir y los vivos no siempre las escuchan. Que el amor puede durar cien años o cero, según sople el viento. Si la lógica te ha decepcionado alguna vez, Macondo te está esperando.

Portada de El camino

El camino

Miguel Delibes

Por qué me gustó

Porque Daniel, el Mochuelo, pasa su última noche en el pueblo antes de irse a estudiar a la ciudad repasando, uno por uno, a sus amigos: el Moñigo, el Tiñoso, sus juegos, sus peleas, sus códigos de honor de doce años. Es un libro sobre la amistad de la infancia. Me gustó cuando me tocó leerlo en el colegio y me gustó mucho más cuando después le hice una lectura adulta.

Te va a encantar si eres

de los que todavía se acuerdan del nombre de con quién compartían pupitre a los diez años.

Portada de La sombra del loto negro

La sombra del loto negro

África Vázquez Beltrán

Por qué me gustó

Una embalsamadora en el Antiguo Egipto que ha jurado venganza. El Nilo pudriéndose, plagas, dioses que te deben algo y la respuesta enterrada en el Inframundo. Un Egipto que no sale en los documentales: oscuro, mítico, con una protagonista que sabe exactamente a quién destruir. La fantasía española en su mejor momento.

Te va a encantar si eres

de los que llevan años esperando que alguien haga con Egipto un buen thriller de venganza.

Portada de Terradraga

Terradraga

Arden Montag

Por qué me gustó

Arden Montag no existe: somos Paula Gonzalo y yo. Sí, me estoy recomendando a mí mismo, y encima escondido detrás de un pseudónimo, que es el nivel más alto de caradura al que puede aspirar un recomendador de libros. Me lo perdonaréis por una razón: es un ejemplo de todo lo que os he contado hoy. Cuando la escribimos, seguimos el manual paso a paso, con el mapa desplegado encima de la mesa. Huérfano, umbral, pruebas, descenso, maestro, regreso. Está todo. Podéis usarla como examen final del curso.

Te va a encantar si eres

de los que acaban de leerse seis lecciones sobre cómo se construye una historia y ahora quieren pillar a alguien con las manos en la masa. Adelante. Aquí tenéis mis huellas.

Portada de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Philip K. Dick

Por qué me gustó

Un cazarrecompensas persigue androides indistinguibles de los humanos y para diferenciarlos solo tiene una herramienta: un test de empatía. Ahí está lo que no me he quitado de encima desde que lo leí hace muchos años. Lo único que nos separa de la máquina, según Dick, es la capacidad de que te duela el dolor ajeno. Blade Runner salió de aquí, pero el libro va a otro sitio, más triste y más raro.

Te va a encantar si eres

de los que sospecha que la pregunta importante no es si las máquinas llegarán a parecerse a nosotros, sino si nosotros nos estamos pareciendo cada vez más a ellas.

Portada de El infinito en un junco

El infinito en un junco

Irene Vallejo

Por qué me gustó

La historia de los libros, desde el papiro hasta hoy, contada con un amor por la lectura que se contagia en cada página. Vallejo no analiza los libros desde fuera: te hace sentir por qué la humanidad decidió, hace miles de años, que merecía la pena inventar algo tan raro como guardar palabras para siempre.

Te va a encantar si eres

de los que están suscritos a este boletín.

Portada de La amiga estupenda (Dos amigas 1)

La amiga estupenda (Dos amigas 1)

Elena Ferrante

Por qué me gustó

Porque cuenta la amistad de verdad, sin azucarar. Lila y Elena crecen juntas en un barrio pobre de Nápoles y, a lo largo de los años, se quieren, se admiran, se envidian y se hacen daño, a veces todo a la vez.

Te va a encantar si eres

de los que tienen un amigo de la infancia con quien lo compartieron todo, y saben que esa persona los conoce por debajo de la piel, para lo bueno y para lo incómodo.

Portada Nosotros, edición Akal

Nosotros

Evgueni Zamiatin

Por qué me gustó

porque Orwell le copió. Y Huxley también. Los dos lo admitieron. Un ingeniero naval ruso lo escribió en 1920 y el régimen soviético lo prohibió de inmediato; señal infalible de que merece la pena. Ciudadanos sin nombre, solo números. Casas de cristal. El Estado mirándolo todo. Y un hombre que empieza a sentir algo peligroso: que quizás prefiere ser libre a ser feliz.

Te va a encantar si eres

de los que han leído 1984 pensando que era una idea original de Orwell. Spoiler: no lo era. Todo salió de aquí. De 1920. De un tipo al que su propio gobierno quiso borrar del mapa. Qué mejor recomendación.

Portada de JOB: Historia de un Hombre Sencillo

JOB: Historia de un Hombre Sencillo

Joseph Roth

Por qué me gustó

Porque es un libro corto que pesa una tonelada. Mendel Singer es un maestro pobre en un pueblo perdido de la Rusia zarista, con cuatro hijos y mucha fe. Una novela furiosa que se enfada con Dios. Le habla mal. Lo desafía.

Te va a encantar si eres

de los que alguna vez has mirado al techo a las tres de la madrugada preguntándole a alguien por qué te está pasando esto. Joseph Roth te contestó en 1930.

Portada de También esto pasará

También esto pasará

Milena Busquets

Por qué me gustó

Busquets enterró a su madre —la editora Esther Tusquets— y escribió esto. Una mujer que se va a Cadaqués a llorar a su madre rodeada de amigos, examantes, hijos y vino, descubriendo que el duelo y las ganas de vivir caben en el mismo día. Puede parecer naif, pero es de esos textos que más que leerlos te los bebes.

Te va a encantar si eres

de los que se han reído en un velatorio y luego se han sentido culpables. O de los que sospechan que la mejor forma de honrar a quien se fue es seguir disfrutando descaradamente de lo que él ya no puede. La vida insiste. Este libro la acompaña.

Portada de Viaje al país de los blancos

Viaje al país de los blancos

Ousman Umar

Por qué me gustó

No es la novela mejor escrita que vais a leer este año, y no pasa nada. Es algo más raro y más valioso: es verdad. La escribió el propio Ousman, un niño de Ghana que cruzó el desierto y el mar hacia Europa; de las cincuenta y seis personas de su grupo, solo sobrevivieron seis. Hay historias en las que importa menos cómo están contadas que el hecho de que sean ciertas y de que alguien tenga el valor de contarlas. Esta es una de ellas. Acaba de estrenarse la película, con Ousman interpretándose a sí mismo, así que tienes las dos puertas de entrada.

Te va a encantar si eres

de los que salen de un libro sintiéndose más afortunados y un poco más responsables. Después de este, no vuelves a leer igual los titulares sobre pateras.

Portada de El Conde De Montecristo | Spanish Version of The Count of Monte Cristo

El Conde de Monte-Cristo

Alexandre Dumas

Por qué me gustó

Porque fue el primero en el que perdí la noción del tiempo, del sueño y casi de quién era yo. Hay un momento en la adolescencia en que un libro te agarra por el cuello se te mete en el cerebro: lo hueles, lo palpas, lo sientes y ya te pasarás el resto de tu vida buscando esa emoción. Este fue el mío.

Te va a encantar si eres

Te va a encantar si eres de los que alguna vez te han hecho una putada gorda y has fantaseado con una venganza elaborada, paciente y perfecta. No la de mandar un mensaje a las tres de la mañana. La otra. La de esperar quince años, hacerte rico y destruirlos uno a uno con elegancia. Amarás a Edmond Dantès.

Portada de ¡Creedme!

¡Créeme! No es una novela. Es vuestro futuro

Anne Watts, Carlos Hernández de Miguel

Por qué me gustó

Carlos era un amigo. Un periodista de los de verdad, que cubrió Kosovo, Afganistán e Irak y rescató del olvido a los españoles de Mauthausen. Ya no está, y duele escribir esto en pasado. Pero su último libro merece llegarte por sí solo. Es una novela enviada desde 2149: un texto que aterriza sin remitente en la bandeja del propio Carlos, firmado por una presentadora del futuro, y que cuenta cómo la humanidad acabó con un chip en el cerebro que borra la última frontera que quedaba, la de la conciencia. Un paraíso a cambio de dejar de ser uno mismo. Firma con el nombre de su narradora, como quien se esconde detrás de su criatura. Muy de él.

Te va a encantar si eres

de los que sospechan que renunciaríamos a la libertad encantados, con tal de que nos prometan seguridad y silencio. Carlos lo vio venir. Ojalá pudiera discutírselo en persona.

Portada de Comerás flores

Comerás flores

Lucía Solla Sobral

Por qué me gustó

No soy su mayor fan, lo confieso. Pero el libro palpita. Lo empecé y lo terminé de un trago, sin levantar la cabeza. Cuenta algo viejo como el hilo negro —una relación tóxica, la manipulación afectiva, un cabrón mayor que manipula a una chica joven— pero lo cuenta de otra manera, con una voz que se te mete dentro. No me sorprendió su éxito. Me sorprendió que fuera tan grande. Y lo que me asquea es la velocidad con la que ahora toca decir que está sobrevalorado.

Te va a encantar si eres

Te va a encantar si alguna vez te has quedado en una relación dándote razones que ni tú te creías. Marina tiene algo que contarte

Portada de Mil cosas

Mil cosas

Juan Tallón

Por qué me gustó

Porque me hizo sentir atacado personalmente. Una pareja intentando sobrevivir al último día antes de vacaciones. Trabajo, bebé, calor, móvil, lista de tareas que no termina. Suena a tu vida. Porque es tu vida. Tallón la narra como un thriller de ansiedad y el resultado es perturbador. El final divide a la humanidad en dos tipos de personas. Solo puedo decirte eso. Si quieres comentar en cuál de los dos estás tú, ya sabes dónde encontrarme.

Te va a encantar si eres

de los que alguna vez has pensado "cuando pasen estas dos semanas, me relajo" y llevas diez años engañándote. Bienvenido al club. Está lleno.

Portada de Novela de ajedrez

Novela de ajedrez

Stefan Zweig

Por qué me gustó

Porque cabe en un viaje de metro y se te queda dentro toda la vida. En un barco rumbo a Buenos Aires, el campeón mundial de ajedrez se enfrenta a un desconocido que no debería saber jugar tan bien. Lo que le pasó a ese desconocido antes de subir al barco te lo cuenta Zweig en cincuenta páginas que son una clase magistral de cómo se rompe una mente a solas. Fue lo último que escribió antes de suicidarse.

Te va a encantar si eres

de los que sospecha que la cabeza humana, encerrada el tiempo suficiente con un único problema, se parte en mil pedazos y todos los pedazos siguen pensando. Zweig estuvo ahí.

Portada de El nombre del viento (Crónica del asesino de reyes 1)

El nombre del viento (Crónica del asesino de reyes 1)

Patrick Rothfuss

Por qué me gustó

Lo he leído tres veces. Kvothe se queda sin familia, sin dinero y sin nadie, y desde ahí construye su propia leyenda: la escuela de magia, el maestro, la chica imposible, la deuda que no puede pagar. Rothfuss escribe con una música que no tiene casi nadie. Es puro viaje del héroe, contado además por el propio héroe ya viejo, como Odiseo en la corte de los feacios.

Te va a encantar si eres

capaz de perdonar lo imperdonable: que la mejor novela de fantasía de este siglo tenga muchas papeletas de quedarse sin final. Aun así, léela.

Portada de Los pilares de la Tierra (edición ilustrada) (Saga Los pilares de la Tierra 1)

Los pilares de la Tierra (edición ilustrada) (Saga Los pilares de la Tierra 1)

Ken Follett

Por qué me gustó

Mil páginas que se leen como cien. Un constructor que sueña con una catedral, un niño criado en el bosque, treinta años de ambición, venganza y piedra. Follett aplica el manual entero sin que se le vea la costura: huérfanos, maestros, amores imposibles, un antagonista al que odias con todas tus fuerzas. Es el best seller perfecto, y lo digo sin una gota de desprecio.

Te va a encantar si eres

de los que entran en una catedral y se preguntan cuántas historias hay escondidas entre esas piedras.

Portada de Frente al poder

Frente al poder

Martin Baron

Por qué me gustó

Las memorias del director que destapó los abusos de la Iglesia —lo que contaba Spotlight— y que luego plantó cara a Trump. Baron cuenta desde dentro del Washington Post lo que cuesta sostener un periódico cuando el poder aprieta y el negocio se hunde. Es el reverso exacto de mi carta de esta semana: aquí está el oficio cuando todavía creía en sí mismo, defendido por uno de los que mejor lo ejercieron.

Te va a encantar si eres

de los que piensan que sin alguien vigilando al poder, el poder hace lo que le da la gana. Es exactamente lo que pasa. Baron.

Portada de De ratones y hombres

De ratones y hombres

John Steinbeck

Por qué me gustó

Porque en apenas cien páginas te parte por la mitad. George y Lennie son dos jornaleros que cruzan la América de la Gran Depresión soñando con una tierra propia. Uno es listo y pequeño; el otro, enorme y con cabeza de niño. Y George cuida de Lennie sin tener por qué, sin sacar nada, solo porque están juntos en un mundo hecho para estar solo. El final lo llevo clavado desde que lo leí este verano.

Te va a encantar si eres

de los que creen que cuidar de alguien, sin cuentas ni condiciones, es de las cosas más grandes que puede hacer una persona. Prepárate, eso sí: este duele.

Portada de La carretera

La carretera

Cormac McCarthy

Por qué me gustó

Un padre y un hijo caminan hacia el sur por un mundo arrasado, gris, sin animales ni plantas, donde llueve ceniza y los pocos humanos que quedan se han vuelto caníbales. No se explica qué pasó. Da igual. Lo único que importa es un hombre empujando un carrito de la compra y protegiendo a su hijo del frío, del hambre y de los otros. McCarthy escribe aquí el retrato más puro del instinto de cuidar. Es uno de los libros que más cicatriz me han dejado.

Te va a encantar si eres

de los que entienden que el amor de verdad no se mide en los días buenos, sino en hasta dónde estás dispuesto a llegar en el peor de todos. Avisado quedas: es duro como una piedra. Y, debajo, una de las cosas más tiernas jamás escritas.

Portada de Una historia sencilla

Una historia sencilla

Leila Guerriero

Por qué me gustó

Es un libro sobre un campeonato de baile folclórico argentino. Suena a lo último que elegirías leer. Y cuesta entrar, pero es una de las cosas más emocionantes que han pasado por mis manos. Guerriero viaja a un pueblo de seis mil habitantes para contar el festival de malambo de Laborde, donde el que gana hace un pacto brutal: no volver a competir jamás. Lo acabo de terminar y sé que es de esos libros que no voy a olvidar.

Te va a encantar si eres

de los que se emocionan con quien lo da todo por algo que al resto del mundo le parece pequeño. O de los que creen que las mejores historias no están en las grandes gestas, sino en un tipo cualquiera entrenando de madrugada por un sueño que nadie más entiende.

Portada de Mercaderes del espacio

Mercaderes del espacio

Frederik Pohl, C. M. Kornbluth

Por qué me gustó

Porque en 1953 dos tipos imaginaron un mundo gobernado por la publicidad y las corporaciones, donde te dicen qué desear, qué comer y qué pensar, y acertaron con una precisión que da grima. Un planeta esquilmado, agua dulce de lujo, comida sintética, y un ejército de publicistas decidiendo por ti qué está de moda. Es decir: hoy. Pero con naves espaciales. Encaja perfecto con lo que os contaba arriba: nada define mejor el postureo de masas.

Te va a encantar si eres

de los que sospechan que sus gustos no son tan suyos como creen. O de los que disfrutan una distopía con mala leche y sentido del humor, no solo con angustia. Esta tiene las dos cosas. Y cumple setenta años describiendo el telediario de mañana.

Portada de Sinsonte

Sinsonte

Walter Tevis

Por qué me gustó

1980. Sin internet. Sin smartphones. Sin ChatGPT. Y Tevis ya lo había visto todo. Robots que hacen el trabajo, humanos enganchados a pantallas y pastillas, nadie lee, nadie tiene hijos, y el lema oficial es "Entrégate a la pantalla". El androide más perfecto jamás creado tiene un único deseo: poder morirse. Hasta las máquinas tienen más vida interior que las personas. Cuarenta y cinco años de antelación. Inexplicable.

Te va a encantar si eres

de los que miran el móvil antes de apagar la luz sabiendo que algo va mal — y lo miran igual. La inteligencia artificial no nos va a destruir. Solo nos va a hacer innecesarios. Tevis lo creyó. Y le salió una novela extraordinaria.

Portada de Fahrenheit 451

Fahrenheit 451

Ray Bradbury

Por qué me gustó

Bradbury escribió esto en 1953 y creyó estar avisando contra la censura. Acertó en algo peor: no hace falta que un Estado te prohíba leer si consigue que dejes de querer hacerlo. Que prefieras la pantalla de la pared. El ruido cómodo. Da un poco de vértigo leerlo hoy.

Te va a encantar si eres

de los que sospecha que el peligro no es que alguien queme los libros, sino que dejemos de echarlos de menos. O de los que, después de leer la historia de una librería que estuvo a punto de cerrar, ha pensado por un segundo en cuál es la tuya.

Portada de Americanah

Americanah

Chimamanda Ngozi Adichie

Por qué me gustó

Una nigeriana emigra a Estados Unidos, triunfa, escribe un blog sobre lo que significa descubrirse "negra" solo al llegar allí, y años después vuelve a casa. Adichie da una lección de racismo en todas sus vertientes sin soltar jamás un sermón: lo cuenta a través de una historia de amor y de vuelta a casa. Cuesta arrancar y luego te arrolla. Cuando terminé, miraba distinto.

Te va a encantar si eres

de los que creen que uno no sabe de dónde es hasta que se va lejos. La camarera argentina de mi carta cabría entera en este libro.

Portada de Presentes

Presentes

Paco Cerdà

Por qué me gustó

Noviembre de 1939. La guerra ha terminado. 467 kilómetros a pie llevando el féretro de José Antonio Primo de Rivera desde Alicante hasta El Escorial. Una epopeya fascista y delirante que Franco utilizó como propaganda. Y mientras ese circo avanza por los pueblos de España, miles de personas son fusiladas, encarceladas o borradas. Cerdá cuenta ambas historias al mismo tiempo. Con frase corta y una rabia que no grita.

Te va a encantar si eres

de los que creen que la realidad, bien contada, supera a cualquier ficción. Cerdá no inventa nada. No hace falta. La historia de España ya viene de fábrica con suficiente material. Cerdá te pone delante once días de España en ruinas y se aparta. Lo que sientes después es tuyo.

Portada de La península de las casas vacías

La península de las casas vacías

David Uclés

Por qué me gustó

Porque es una obra de arte. Sin matices. Uclés tardó quince años en escribir la Guerra Civil española en clave de realismo mágico, y el resultado es de una ambición que hoy casi nadie se atreve a tener. Sí, a veces se pasa de frenada. Sí, hay momentos en que la valentía roza el error. Pero son imperfecciones que la hacen más bella, no menos, como una catedral con una torre torcida.

Te va a encantar si eres

de los que creen que una novela puede ser a la vez un experimento formal y una fiesta loca de la creatividad. O de los que están hartos de la ficción correcta, medida y sin riesgo. Aquí hay riesgo en cada página. Y eso es un acto de valentía. Si eres de Macondo, te encantará Jándula.

Portada de Tokio ya no nos quiere

Tokio ya no nos quiere

Ray Loriga

Por qué me gustó

Un viajante recorre el mundo vendiendo una droga que borra recuerdos. Se la vende a gente que quiere olvidar. Y él, claro, también la consume. Loriga escribe bonito y raro, y monta un futuro donde nadie quiere acordarse de nada.

Te va a encantar si eres

Te va a encantar si eres de los que borrarían un año entero de su vida si existiera el botón. Y sabes perfectamente cuál.

Portada de Mientras escribo: Memorias de un oficio / On Writing: A Memoir of the Craft

Mientras escribo: Memorias de un oficio / On Writing: A Memoir of the Craft

Stephen King

Por qué me gustó

Me he leído muchos manuales de escritura a lo largo de los años. Este es especial. El maestro mezcla su propia vida (el accidente que casi lo mata, el alcoholismo, la infancia oscura) con los consejos más honestos que existen sobre el oficio. Es como tomarte unas cañas con un genio. Que sepas que odia los adverbios.

Te va a encantar si eres

Un poco mitómano, te gusta escribir, y te gustan las autobiografías. Me vas a agradecer esta recomendación.

Portada de Máquinas como yo

Máquinas como yo

Ian McEwan

Por qué me gustó

McEwan mete un androide perfecto en la cocina de una pareja normal, y el problema no es que la máquina falle: es que funciona demasiado bien. Adán es más honesto y más justo que sus dueños. Y resulta que convivir con alguien moralmente impecable es insoportable.

Te va a encantar si eres

de los que alguna vez ha mentido por una buena razón y ha intuido que justo ahí, en esa mentira piadosa, había algo profundamente humano. Adán no lo entiende. Tú sí. Y esa pequeña ventaja tuya sobre la máquina perfecta es más valiosa de lo que parece.

Portada de Putinistán

Putinistán

Xavier Colás

Por qué me gustó

Es un retrato a ras de suelo de cómo se construye una dictadura. Cómo el miedo se cuela en la vida diaria, cómo la propaganda reescribe lo que la gente recuerda, cómo un país entero aprende a mirar hacia otro lado. Colás lo ha vivido, y sufrido, en primera persona. Si el periodismo tiene que aspirar a algo, se parece a lo que hay en este libro.

Te va a encantar si eres

De los que quieren entender Rusia más allá del telediario y los mapas con flechas. O de los que sospechan que las dictaduras no llegan de golpe, sino de a poco, y que conviene saber reconocer las señales.

Portada de La casa de Bernarda Alba

La casa de Bernarda Alba

Federico García Lorca

Por qué me gustó

La leí en el colegio y aún me resuena en la cabeza. Definió para siempre en mi un arquetipo. La terminó dos meses antes de que lo mataran y nunca la vio representada. Ocho mujeres encerradas en una casa por un luto de ocho años, una madre tirana y un deseo que no cabe en las paredes. Explica España mejor que muchos ensayos.

Te va a encantar si eres

De los que aman el teatro

Portada de Klara y el Sol

Klara y el Sol

Kazuo Ishiguro

Por qué me gustó

Es la más dulce de las tres y por eso la que más duele. Klara es una máquina diseñada para acompañar a niños, y la novela entera está contada desde su mirada: una inteligencia que quiere a sus dueños mejor de lo que esos dueños se quieren entre ellos. La cerré con un nudo en la garganta. No por miedo a las máquinas: por vergüenza de nosotros.

Te va a encantar si eres

de los que llora con cosas que no deberían hacerte llorar: un perro esperando en una puerta, una planta que alguien olvidó regar. Klara mira el mundo con esa misma inocencia tozuda. Y te va a dejar hecho polvo.

Portada de El adversario

El adversario

Emmanuel Carrére

Por qué me gustó

Un hombre asesinó a su mujer, a sus hijos y a sus padres el día en que iban a descubrir que toda su vida era mentira: no era médico, no tenía trabajo, llevaba dieciocho años fingiendo salir a una oficina que no existía. Carrère, periodista y escritor, dedicó años a entenderlo. No juzga: mira. Y de esa mirada sale un libro que da miedo porque el monstruo se parece demasiado a cualquiera. Reporterismo convertido en literatura del más alto nivel.

Te va a encantar si eres

de los que no pueden apartar la vista de un accidente. O de los que sospechan que la mentira más peligrosa no es la que le cuentas a los demás, sino la que sostienes cada mañana frente al espejo.

Portada de La uruguaya

La uruguaya

Pedro Mairal

Por qué me gustó

Un escritor cuarentón cruza el Río de la Plata a buscar unos dólares y a arreglarse la vida en un día. Diálogos gloriosos, humor y una frase que ya es leyenda: "si no podés con la vida, probá con la vidita".

Te va a encantar si eres

de los que alguna vez han fantaseado con desaparecer veinticuatro horas y volver siendo otro. Aunque al final vuelvas siendo el mismo, el viaje merece la pena.

Portada de Carcoma

Carcoma

Layla Martínez

Por qué me gustó

Una casa en el páramo, una abuela hablando con las sombras, cuatro generaciones de mujeres que heredan rencor en vez de joyas. Electricidad oscura. Un libro que muerde.

Te va a encantar si eres

de los que creen que las casas guardan lo que pasó dentro. Lo empiezas de noche y ya no lo sueltas. Aviso: tampoco te suelta él a ti.

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